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extraido
de la revista Mundo Vegano >>
Entrevista de la revista Bite Back al veterano activista
austriaco Martin Balluch
Martin Balluch es
un veterano activista de origen austriaco que lo ha
dado todo por los animales. En una entrevista que le
hizo la revista americana Bite Back cuenta su experiencia
y su manera de ver el movimiento. Para nosotros no es
ningún gurú ni un líder, tampoco
compartimos todas sus creencias, pero aun así
consideramos que merece la pena escuchar su postura.
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BITE
BACK: Generalmente los activistas que
hacen uso de la acción directa ven los procesos
políticos con desconfianza y como algo diferente
e independiente de las campañas radicales que
llevan a cabo y, por su parte, aquellos que se centran
en las reformas legislativas en beneficio de la protección
de los animales también miran con malos ojos
a las campañas polémicas y controvertidas.
El movimiento por los derechos de los animales austriaco
ha demostrado que no necesariamente la acción
directa y la lucha por la creación de nuevas
leyes tienen que ir separadas, y que, pueden de hecho
cumplimentarse unos métodos con los otros. La
asociación austriaca a la que perteneces, la
Asociación Contra las Granjas de Animales, mostró
la unión entre estas dos facciones y a logrado
importantes objetivos como consecuencia. ¿Qué
hizo que la organización se inmiscuyese en la
escena política?¿qué os animó
a compaginar las dos técnicas enfrentadas de
la acción directa y la política?
MARTIN BALLUCH:
Con respecto a mi propio activismo, he participado en
el movimiento durante bastante más de una década
sin relacionarme en absoluto con los políticos
ni con la legislación. Mi primera experiencia
con la política fue con la prohibición
de las granjas peleteras en Austria, que logramos en
1998. Cuando todas las granjas menos una habían
desaparecido debido a una u otra forma de activismo
nos resultó tremendamente fácil conseguir
prohibirlas. Me di cuenta de que a los políticos
les gusta prohibir el abuso hacia los animales, siempre
que no haya mucha presión económica por
mantenerlo. Pero esa experiencia no es nada nueva: es
la industria de explotación animal y su poderío
económico e influencia antidemocrática
el mayor obstáculo para lograr la liberación
animal.
Así que, sugiero un nuevo enfoque. Veamos las
leyes no como peldaños para lograr el bienestar
animal y reducir el sufrimiento, sino que las debemos
ver como ataques a la industria de explotación
animal. Una nueva ley relacionada con los animales,
aunque sea propuesta por bienestaristas o gente de derechas,
es algo positivo siempre que suponga costes para la
industria, y será algo negativo si la beneficia.
Cualquier ley que implique gastos y problemas a la industria
ganadera, la industria de la vivisección, la
industria de la caza, la industria o la industria que
emplea a los animales como entretenimiento, etc, es
algo bueno, muy similar al sabotaje económico.
De hecho, en esencia es sabotaje económico. Si
una compañía capitalista hace las cuentas
y descubre que no explotar animales supone mayores beneficios
dejaran de explotar animales.
Y, segundo, descubrimos que las clásicas campañas
radicales contra las industrias de explotación
animal pueden ser aplicadas para presionar tanto al
gobierno regional como nacional para crear nuevas leyes.
Solo hay un ingrediente esencial: debes mostrar tu campaña
al público de modo que la comprendan y que vean
que persigue una causa justa. La presión que
funciona para con los políticos es la presión
del público y no tanto la psicológica.
En el momento en que los políticos puedan calificarte
como terrorista y ser creídos por el público
han ganado la batalla con total seguridad. Pero ese,
también es un importante ingrediente para las
campañas, aunque en menor grado. Cuanto más
seas visto como una amenaza terrorista por el público
más fácil les resultará deshacerse
de ti metiéndote en la cárcel, con o sin
la ley en la mano.
BB:
¿Crees que se puede lograr un cambio social sin
emplear acciones radicales y haciendo uso en exclusiva
de estrategias políticas? ¿Crees que las
campañas radicales/por la liberación animal
pueden provocar cambios continuos en la sociedad sin
necesidad de presionar a los políticos para que
hagan nuevas leyes?
MB:
No creo que la gente sea intrínsecamente mala
por lo que sus comportamientos deban estar dirigidos
por las leyes, y tampoco buenas, que se guíen
por principios morales a pesar de que les perjudiquen.
Creo que la gente se adapta a su entorno y se deja llevar
por la corriente, eligen llevar la forma de vida que
les resulte más fácil y cómoda.
Por consiguiente, el sistema social, el apoyo gubernamental,
la sanidad, pero también la accesibilidad de
los productos, condiciona cómo se comporta la
gente. Conseguir un cambio social implica cambiar el
sistema que organiza la sociedad.
Algunas personas piensan que ese cambio podría
producirse haciendo que poco a poco cada vez haya más
gente vegana, hasta que llegue un momento en el que
todos fuesen vegaos, o hasta que la industria de explotación
animal perciba la situación como amenazante y
decida cambiar. La historia en mi opinión demuestra
que esto jamás funcionará. No porque las
personas sean intrínsecamente malas, sino porque
la mayoría de la gente no tiene ni el tiempo
ni la energía suficiente para nadar contracorriente,
para estar contra el sistema social hasta lograr cambiarlo.
Por consiguiente mi propuesta es esta. Necesitamos cambiar
la industria para que el público tenga a su disposición
una gran variedad de productos veganos y a buen precio
y al mismo tiempo hacer lo posible porque la industria
de explotación animal tenga que subir los precios
de sus productos. Hasta que finalmente esta industria
caiga por el precipicio. Para lograrlo necesitamos golpear
esas industrias y hacer que sus bolsillos se resientan
sirviéndonos de cualquier medio a nuestro alcance.
Estos medios pueden ser tanto sabotaje económico
tanto como campañas de presión directa
o creando leyes de protección animal. El último
método es muy efectivo porque afecta a la industria
al completo de forma muy significativa. El sabotaje
económico por su parte jamás podrá
ocurrir a gran escala, además la policía
estatal seguiría aumentando su escala represiva.
Por lo tanto el sabotaje económico solo puede
llegar a ser un aguijón, aunque aplicado inteligentemente
en el lugar oportuno y en el momento adecuado puede
llegar a ser altamente efectivo.
Considero que las acciones radicales en la frontera
de la legalidad y más allá son herramientas
muy importantes para cualquier campaña, tanto
para los cambios legales como para impactar sobre la
industria. Son vitales para que tu oponente sepa que
te tomas tu trabajo en serio. Encontrarse y charlar
con los políticos o representantes de la industria
de explotación animal, en mi experiencia nunca
puede ser suficiente. Segundo, no puedo creer que vaya
a ser posible empujar a la industria de explotación
animal hasta su desaparición sin usar las leyes
de protección animal.
BB:
Uno de los más destacados logros del movimiento
por los derechos de los animales en este nuevo milenio
ha sido que, uno de los países occidentales,
Austria, ha incluido la protección de los animales
en su constitución. En el 2004, junto con temas
relativos a los derechos humanos, la nueva constitución
de tu país dice, “el estado se hace responsable
de proteger la vida y el bienestar de los animales como
compañeros de los seres humanos”. ¿Puedes
explicar con mayor detenimiento que implica esto para
el movimiento por los derechos de los animales en austria?
MB:
Es cierto que el 27 de Mayo del 2004 el Parlamento Austriaco
al completo y unánimemente votó por un
cambio en la constitución que acabas de mencionar.
Considere cambiar la constitución como algo muy
importante, porque la constitución, al fin y
al cabo, es la base de la sociedad, el consenso más
mínimo que todo el mundo comparte. Todo político,
toda ley y todo acto legal debe cumplir la constitución.
De todos modos, hablando sobre la práctica, hubo
algo más efectivo en la práctica que se
estableció como consecuencia de esa misma votación
del 27 de Mayo del 2004: el inspector de la situación
de los animales.
Toda provincia en Austria tiene designado un inspector
del bienestar de los animales, financiado por el gobierno,
quien puede intervenir en beneficio de los animales
en todos los casos que traten las leyes de protección
animal. Los inspectores, que han estado activos desde
el uno de Enero del 2005, pueden intervenir, llevar
a los explotadores de animales a juicio y apelar las
sentencias en caso de que no les satisfagan y asegurarse
de que los explotadores cumplan con la sentencia. Los
inspectores incluso han hecho comunicados de prensa
y conferencias contra el abuso hacia los animales y
hasta el momento nuestra relación con ellos es
positiva. Si alguien decide colarse en una granja de
factoría y graba las condiciones ilegales en
que se encuentran los animales, nosotros les entregamos
las pruebas a los inspectores ¡y ellos los llevan
a juicio! Los inspectores son un gran avance hacia los
derechos de los animales, debido a que su aparición
significa que por primera vez los intereses de todos
los animales (ya sean los grandes simios o los cangrejos
de mar) están siendo oficialmente reconocidos
y representados ante el poder político y judicial.
BB:
Costó ocho años de campaña
política y activismo alternativo lograr este
impresionante precedente. ¿Puedes describir qué
ocurrió en la campaña tanto a nivel público
como clandestino?
MB: Sí, fue una campaña con un impresionante
éxito ya que, al principio, ninguno de los cuatro
partidos en el parlamento, incluidos Los Verdes, apoyaban
la nueva propuesta de ley y la reforma constitucional.
Al principio ninguno de los partidos tenía un
portavoz sobre temas relacionados con los animales y
las demandas de derechos para los animales generalmente
eran ignoradas.
Comenzamos la campaña en 1996 con la llamada
iniciativa popular; en Austria si se recogen suficientes
firmas sobre una demanda esta puede ser mostrada al
público en general, quien dispone de una semana
para contactar con su magistrado correspondiente para
firmar la petición de forma oficial. El 11% de
la población firmó, así como el
6% de los MPs. En las elecciones generales del 2002,
intensificamos la campaña ocupando las oficinas
centrales del Partido Conservador ¡durante trece
horas! Como resultado, los conservadores que estaban
gobernaban aceptaron discutir la propuesta de ley, sin
aceptar ninguna demanda por adelantado. Pensaron que
podían distanciarse del tema de este modo, sin
parecer responsables si no avanzaba.
En ese momento empezamos una campaña más
intensa y con métodos más controvertidos,
del tipo de las campañas radicales, con manifestaciones
continuas, encadenamientos, trabajo informativo, pegada
de carteles, interrupción de las campañas
electorales del Partido Conservador. Especialmente el
último punto fue muy fructífero, una prueba
de ello fue que los conservadores se mostraron iracundos
y nos atacaron físicamente. Durante nuestra campaña
hubo tres elecciones que el Partido Conservador perdió
siempre, a veces de forma dramático. Fue esto,
la derrota en las elecciones junto a la presión
constante en sus campañas electorales y los comentarios
negativos que hicimos sobre ellos a la prensa, lo que
les persuadió de aceptar nuestras demandas. La
oposición, que apoyaba nuestra campaña,
no estaba preparada para rechazar nuestras demandas
después de que el gobierno se hubiese rendido,
así que, de pronto el camino estaba despejado
y prácticamente todas nuestras demandas aceptadas.
BB:
Gracias a 50 rescates a cara descubierta tu y la organización
lograsteis la atención de la prensa durante dos
semanas en el 2003 y las jaulas de batería fueron
prohibidas en el 2004. Esta campaña se encontró
con una enorme batalla en la corte debido a vuestro
rescate de siete gallinas durante una acción
y por un acto de desobediencia civil en la oficina del
gobernador. ¿Podrías explicar lo que sucedió
en la campaña, vuestros cargos en el juzgado,
y los elementos que contribuyeron a lograr la prohibición,
y como esto ha influido en la industria de producción
y venta de huevos?
MB:
La industria de las gallinas ponedoras encerradas en
jaulas de batería ha sido un tema de debate durante
mucho tiempo en Austria. Como en casi todos sitios las
gallinas ponedoras se empezaron a enjaular hace poco
más de 20 años. Debido al material gráfico
y las grabaciones sobre el sufrimiento su sufrimiento,
pronto se difundió la opinión de que las
jaulas de batería son la peor clase de abuso
que existe, incluso en el colegio esa idea se daba como
forma del currículo.
Tres grupos de activistas se colaron en total en 48
granjas de batería, las cuales mantenían
enjauladas al 48% de las gallinas de Austria, y sacaron
a la luz las condiciones en que se encontraban. Mostraron
que todas las leyes y regulaciones fueron incumplidas
y que no había ningún proyecto de control
gubernamental. Hicimos unos cuantos rescates de gallinas
a cara descubierta con una gran atención de la
prensa. Además, ocupamos la oficina del gobernador
encadenándonos a sus muebles y poniendo gallinas
muertas sobre su mesa.
Esta campaña fue un duro golpe para la industria
de huevos. Obviamente tuvimos innumerables juicios,
al menos 25 contra los granjeros en los que nosotros
hacíamos de testigos, pero también hubo
muchos contra nosotros por entrar en propiedad privada
y robo. La mayoría de los granjeros fueron encontrados
culpables, nosotros también fuimos encontrados
culpables de varios cargos, pero el Tribunal Supremo
decreto que el que yo haya rescatado gallinas no era
ilegal, ¡debido a que actué de acuerdo
con los deseos populares! Un resultado muy remarcable.
Después de muchas manifestaciones y acciones,
ocupaciones de granjas de batería y más
rescates a cara descubierta, sorpresas al Partido Conservador
en el Parlamento con jaulas de batería y un equipo
de televisión, y después de que los conservadores
comenzasen a perder todas las elecciones, vencimos.
Las granjas de batería seran ilegales en Austria
desde el uno de enero del 2009 en adelante.
BB:
Actualmente estás saboteando la caza con trampas
de aves que también ha sido ilegalizada; una
tradición de 400 años de antigüedad,
esto supone un serio riesgo físico. En tus artículos
sobre lo que ocurre hablas de espiar a los tramperos,
esquivar posibles emboscadas suyas, y sacar a la luz
los ataques físicos de los tramperos. ¿Cuánto
de real es ese riesgo de ser asaltado físicamente
y cual es el método que empleas para afrontarlo?
MB:
Cuanto mayor sea nuestro impacto en las industrias de
explotación animal, más duras serán
sus respuestas hacia nosotros. Si logramos tener el
público y la ley de nuestra parte, recurrirán
a la violencia. Eso es frecuentemente lo que sucede.
Tengo unas cuantas amenazas de muerte, me rompieron
los cristales de casa, y sigo unas cuantas precauciones
en mi día a día para no sufrir una emboscada
por parte de los explotadores de animales. Ese es el
precio del éxito. Durante un debate público
sobre las trampas de aves un trampero nos sacó
un cuchillo. Después de un juicio contra un granjero
que usaba jaulas de batería que gané,
el granjero me dijo al salir que había comprado
una pistola para dispararme. Estoy seguro de que era
cierto que había comprado la pistola y de que
le gustaría usarla.
Algunos de nuestros métodos implican entrar en
propiedad privada y grabar pruebas o directamente sabotear
y detener la explotación animal. Encontrarse
con una confrontación durante esas situaciones
es, claramente, el mayor peligro a nivel psicológico,
porque los explotadores se sienten atacado y en su derecho
y obligación de defenderse a sí mismos.
Hemos tenido unas cuantas lesiones, he recibido unos
cuantos puñetazos en la cara, nos han partido
la nariz varias veces, uno de nosotros fue disparado
en el muslo y otro tiene una vértebra seriamente
dañada como consecuencia de una paliza. Pero
en el momento en que abandonemos nuestra actividad por
tener miedo hemos perdido la lucha. La libertad implica
no tener miedo, de nadie. Y estamos dispuestos a luchar
por ello.
BB:
La campaña de SHAC ha recibido la crítica
de que el cerrar HLS simplemente supondrá torturar
los animales y hacer los experimentos en otro lado con
leyes más permisivas (lo cual es un chiste para
cualquiera que conozca las leyes de protección
animal en EE.UU.) . Aparentemente vuestro esfuerzo y
éxito en el tema de los circos se ha encontrado
con un problema similar ya que al menos uno de los circos
austriacos –tras prohibirse en Austria su actividad-
vendió sus animales a un circo animal que no
tenía normas tan restrictivas con respecto al
trato de los animales.
MB:
El Partido Conservador históricamente representa
a los granjeros en Austria, los cuales son los mayores
responsables de explotación animal. Por su parte,
la ciudad con una mayor aceptación de la tendencia
de izquierdas o localista está mucho más
abierta a los derechos de los animales que en las zonas
rurales, que en su mayoría votan a los conservadores.
El uso de animales y la concepción de los animales
no humanos como objetos forma parte de la tradición.
Cuando el partido conservador intentan mantener las
tradiciones, mantienen la concepción de los animales
como instrumentos para los humanos. El Partido Conservador
por consiguiente es el enemigo natural del movimiento
por los derechos de los animales.
BB:
¿Crees en la separación de una causa?
Si un político está del lado de los animales
por un lado pero por el otro no respeta el medio ambiente
o a humanos tradicionalmente oprimidos (minorías
étnicas, mujeres, homosexuales, etc.) deberíamos
continuar apoyándoles porque la situación
de los animales es claramente más alarmante y
trágica, o enfrentarnos a ellos porque toda opresión
se basa en los mismos principios y no debe ser diferenciada?.
MB:
Toda lucha social necesita gente “loca”,
personas que estén tan involucradas que se olvidan
de todo por la causa. Es este puñado de locos
quienes animan al resto y hacen que avance el movimiento.
Así que, sí que creo que para una buena
campaña, al menos unos pocos activistas decisivos
deben centrarse en su objetivo concreto y no dirigir
su atención hacia muchos temas a la vez.
Con respecto al tema de cooperar con otros movimientos
o con los políticos se debe ser muy cuidadoso.
Si persigues una meta muy específica, como destruir
HLS o lograr que se prohíban las granjas de factoría,
entonces yo creo que se debe hacer una coalición
lo mayor posible entorno a ese objetivo concreto. Intenta
meter a todo el mundo en el mismo barco para lograr
esta meta y tira para adelante. Una vez lograda os podéis
separar.
Si estas llevando a cabo una campaña general
de concienciación, intentando convencer a la
gente de que se haga vegana y que cambie su modo de
vida etc., entonces yo aconsejaría no unirse
con otras causas o personas con distinta ideología.
Porque aquellos que intenten además convencer
a la gente de su propia tendencia política, ya
sea comunista o de derechas, religiosos o ateos, distraerá
al público de tu mensaje y espantará a
mucha gente. Muestra que el mensaje de los derechos
de los animales tiene una amplia importancia y tiene
muchas similitudes y paralelismos con otras formas de
opresión. Esto no implica que para formar parte
del movimiento por los derechos de los animales o para
ser vegano tengas que además ser de izquierdas
o anarquista o anticatólico o cualquier otra
cosa. No creo que antes de convencer a alguien de que
se haga vegano sea necesario eliminar su fe católica,
seguro que pueden ser veganos creyentes y a la vez buenos
activistas conforme a su sistema de creencias, incluso
aunque la iglesia católica tiene un cruento historial
de abuso sobre animales humanos y no humanos.
BB:
Muchos de vuestros éxitos con acciones radicales
y el cambio legislativo se ha visto ayudado por haberos
ganaros una buena reputación con la prensa. ¿Hasta
qué punto es importante la prensa para el movimiento
por los derechos de los animales austriaco? Hubieseis
logrado tantos éxitos si los media se hubiesen
mostrado más antipáticos que amistosos?
¿Te da miedo que conforme vayais siendo más
eficaces y tanto el gobierno como las grandes corporaciones
se sientan cada vez más amenazadas la prensa
se vuelva contra vosotros?.
MB:
La prensa ha jugado y sigue jugando un rol muy importante
para el movimiento. Para empezar, creo que cualquier
reportaje de la prensa es mejor que ninguno (con excepciones,
por supuesto), incluso si no está de nuestro
lado. Lo peor que le puede ocurrir a cualquier movimiento
social es ser ignorado.
Pensemos en la campaña de sabotaje de la caza
con trampa. La prensa local en todo momento habló
mal de nosotros, nos calificó de matones y de
terroristas. La otra opción que tenían
era ignorarnos y los tramperos hubiesen seguido colocando
trampas como siempre habían hecho, si no se hace
público lo activos que somos no hay conflicto.
Todos estos reportajes negativos hicieron que hubiese
un conflicto, que surgiese un debate en el interior
de la mente de la gente, que se cuestionase la caza
con trampas. Es preferible que haya conflicto a que
continúen cazando como de costumbre.
BB:
Durante tus estudios en la Universidad de Cambridge
pasaste una época en Inglaterra, donde te introdujiste
en la lucha radical por la liberación animal.
¿Qué aprendiste de sus estrategias, manifestaciones,
y tendencias políticas que te haya sido útil
para aplicarlo en Austria?
MB: El movimiento en Inglaterra está formado
en su mayoría por gente perteneciente a la clase
obrera, y sigue un activismo de base, tiene muy poco
interés en la prensa y en cómo es presentado
el movimiento al público. Hay un muy fuerte rechazo
a las autoridades y una fuerte oposición a las
organizaciones bienestaristas nacionales.
En Austria, el movimiento no está formado por
la clase obrera y jamás lo ha estado. Es la clase
media la que lleva a cabo las campañas. La idea
de hacer concentraciones continuadas enfrente de peleterías
o en cualquier otro punto fue directamente importada
de Gran Bretaña. Era algo nuevo en Austria. Costó
un tiempo hasta que se vio que estas estrategias no
iban a alienar al público, si se aplicaban con
cuidado, y que tanto la prensa como los políticos
–especialmente los de la oposición-, estaban
mucho más abiertos a tratar los derechos de los
animales de lo que estaban en Inglaterra. Creo que hemos
alcanzado un punto en el que se combinan los dos tipos
de estrategia, evitar los proble as de la discusión
entre bienestaristas y liberacionistas, y al mismo momento
continuar llevando a cabo campañas radicales,
sinceras y efectivas.
BB:
Te arrestaron en una de las más famosas manifestaciones
del movimiento radical por la liberación animal
–cuando se produjo un disturbio frente al criadero
de perros Consort Kennels y un beagle estuvo apunto
de ser liberado en medio del tumulto. Puedes contarnos
la historia (brevemente –incluyendo como acabaste
en una furgoneta de la policía camino a la cárcel
y con el beagle sobre tus rodillas) y qué aprendiste
de ella.
MB: en esta mani, para sorpresa de todos nosotros, acudieron
varios miles de personas. La policía había
acordonado el recinto y había 300 policías
antidisturbios en su interior. Desde el primer momento
un grupo de activistas aprovecharon el factor sorpresa
y se colaron en Consort Beagles y rescataron a un beagle.
Pronoto la policía antidisturbios cortó
su vía de escape. De pronto, los activistas –con
las caras tapadas- aparecieron en el tejado con un beagle
y pidieron al resto de manifestantes ayuda.
Fue un impresionante surgimiento de energía y
la gete, como si no estuviesen los antidisturbios, tiraron
parte de la valla protectora y se metieron en el recinto.
Pronto la policía tuvo que retroceder y los activistas
que estaban en el tejado y el beagle pudieron confundirse
con aquellos que habían entrado en el recinto.
Todo el mundo empezó a enrollar ropa en sus brazos,
para que pareciese que estaban llevando un beagle y
comenzaron a andar hacia sus coches. La policía
se encontraba confusa e intentaba evitar que se llevasen
al perro a toda costa.
Yo acabé en el grupo de unas 10 personas que
llevaban el verdadero perro. De pronto, uno de los oficiales
de policía descubrió que éramos
nosotros quienes llevábamos el perro. Mientras
alguno distrajo al policía, cogí al perro
y me puse a correr, en aquélla época estaba
muy en forma gracias a la frecuencia con la que en aquel
entonces acudía al sabotaje de la caza. Pero
una patrulla de policía me descubrió y
soltó un perro de policía para que me
atrapase, el perro me mordió y continuó
atacándome hasta que los policías lo sujetaron.
Algunos activistas acudieron y agarramos al beagle y
bloqueamos a los policías con nuestros cuerpos,
pero cada vez estábamos rodeados por más
policías. Cuando eran muchos más que nosotros
comenzaron a atacarnos y nos arrestaron uno por uno,
hasta que me quedé yo solo con el perro. Me metieron
en un coche de policía, con el perro sobre mis
piernas, y me condujeron a la estación de policía,
donde me quitaron al perro por la fuerza.
Fue una experiencia muy emocionante, y muy triste para
este perro en concreto. Pero también fue una
experiencia muy poderosa, nos permitió darnos
cuenta de que teníamos la capacidad suficiente
de romper cordones policiales formados por cientos de
policías antidisturbios, si era necesario, para
rescatar un solo beagle. El ambiente entre los manifestantes
y el deseo de ayudar, y la inteligente acción
de todo el mundo de correr haciendo como que llevaban
un perro fue impresionante. Les costó horas descubrir
donde estaba el perro, lo encontraron a muchos kilómetros
del criadero. Ahora, el criadero Consort Beagles está
cerrado desde hace tiempo.
BB:
Cuando viviste en Inglaterra participaste en muchas
de las actividades de apoyo al preso Barry Horne, que
estaba en huelga de hambre, te colgaste de una iglesia
de Cambridge con una pancarta. Lo que nos dejó
Barry sigue siendo debatido hoy en día, como
activista y persona que ha viajado mucho ¿como
crees que afectó a nuestro movimiento en general
con su sacrificio?
MB:
Barry Horne era un activista muy valiente, yo solía
sabotear la caza del visón con el, y algunas
veces nos íbamos los dos solos. Cuando estaba
cagado de miedo (las agresiones de los cazadores a los
saboteadores son tremendamente frecuentes), él
actuaba con total tranquilidad y me acercaba a él
para estar unidos. Se comportó del mismo modo
con su campaña de sabotaje económico y
posteriormente en su huelga de hambre, no tenía
miedo, estaba centrado en su objetivo y dispuesto a
conseguirlo.
Todo movimiento tiene su historia. Eso es importante,
porque la historia forma la identidad del movimiento
la cual contribuye a que tu y otros os comprometáis
con la causa. Muchas veces no es fácil dejar
tu estilo “normal” de vida, o arriesgarte
a entrar en la cárcel, pero sin esos actos de
valentía dudo mucho que algún día
logremos nuestro objetivo. Necesitamos a esa gente “loca”
en el movimiento, que están dispuesto a darlo
todo por la Liberación Animal. Es la causa más
importante en la que puedo pensar, merece la pena correr
esos riesgos y ese esfuerzo, especialmente con la perspectiva
de grandes cambios.
Me gustaría que aprendiésemos de la muerte
de Barry cuanto nos necesitamos entre nosotros, cuando
dependemos los unos de los otros dentro del movimiento,
para tener éxito y avanzar en la consecución
de nuestros objetivos. Dejemos los conflictos internos
y las discusiones autodestructivas sobre tácticas
y estrategias, sino que sigamos para adelante y golpeemos
la industria de explotación animal cada uno a
nuestra manera, apoyando al resto de nosotros. Somos
un movimiento, unidos en el deseo de cambiar las cosas
a mejor y dentro de la lucha por la desaparición
de la explotación animal hay sitio para multitud
de estrategias, lo que no hay es límite de cuanto
podemos estirar cada uno de la misma cuerda cuando llega
el momento de hacerlo.
BB:
Cual es tu acción favorita del ALF de todos los
tiempos?
MB:
Creo que fue el 6 de Julio de 1985 cuando un grupo de
activistas entraron en el animalario de la Universidad
de Oxford (University Park Farm), Inglaterra, en el
que se mantenían a los animales empleados para
la vivisección, el objetivo de los activistas
esa noche era reconocer y estudiar el terreno. Encontraron
a Rosy, una perra que no era de raza, estaba claro que
anteriormente había sido el animal de compañía
de alguien, pero ahora estaba apunto de ser empleada
en experimentos de transplantes. Aquella noche se hizo
la foto más famosa de Rosy en los brazos de un
activista. Los activistas se marcharon y dejaron a Rosy
detrás.
La noche siguiente, Rosy fue rescatada de ese lugar
junto con otros 31 perros. Pero, muy pocos días
después, las redadas policiales en Birmingham
permitieron que encontrasen a Rosy de nuevo y probaron
que había sido extraída del laboratorio.
Fue devuelta al animalario de la Universidad de Oxford
de nuevo.
Pocos días después, el 18 de Julio de
1985, los activistas regresaron y rescataron a Rosy
otra vez. Ella continuó viviendo 18 años
con una familia que le quiso hasta que murió
apaciblemente. ¡Qué historia tan estupenda!
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