LA LUCHA CONTRA HLS
La lucha por el cierre de Huntingdon Life Sciences
(H.L.S.) -el laboratorio europeo más grande
que existe- comenzó a mediados de los 80, cuando
se llamaba Huntingdon Research Center. Muchas fueron
las grandes acciones que se realizaron, y concluyeron
con el cierre de una de las tres instalaciones que
HLS tenía en Gran Bretaña. Actualmente
cuenta con dos sedes en Inglaterra y otra en Nueva
Jersey (EE.UU.). En 1999 se publicaron en la televisión
nacional unas imágenes que mostraban lo que
ocurría tras los muros de H.L.S. Un reducido
grupo de personas decidió que, tras haber logrado
el cierre de la granja de monos de Shamrock, la de
conejos de Reggal Rabbits, la de gatos de Hillgrove
y la de perros de Consort (entre muchas otras), era
el turno de que H.L.S. sufriese el impacto del movimiento
por la liberación animal.
Este pequeño y experimentado grupo de personas
no actúo precipitadamente, sino que estudiaron
su objetivo, llevaron a cabo una investigación
meticulosa de su situación económica,
e hicieron un auto-análisis de sus capacidades.
Acertadamente concluyeron que eran capaces de derrotar
al laboratorio europeo de experimentación animal
más grande que existe. Así lo hicieron,
en este tiempo lo han cerrado no una, sino al menos
tres veces. Pero cometieron el error de no prever
hasta qué punto el gobierno británico
se inmiscuiría en esta lucha. Cada vez que
H.L.S. se ha visto obligado a cerrar el gobierno ha
sacado de la manga nuevas artimañas, concedido
permisos especiales, creado nuevas leyes y prohibiciones
para bloquear la campaña, y les han concedido
prestamos que no estaban autorizados a entregar. Así,
H.L.S. no ha estado sola frente a los ataques de los
liberacionistas, muy al contrario el gobierno británico
y la industria farmacéutica al completo se
han unido para apoyarlo.
Esto es la prueba de que el gobierno británico
y la industria de la vivisección han entendido
de inmediato el objetivo real de la campaña
contra H.L.S. Se han dado cuenta de que a quien se
atacaba no era “únicamente” a un
inmenso laboratorio, sino a la industria de la experimentación
animal al completo, y a todas las empresas que se
lucran a costa de la explotación animal en
general.
Los lobbies de las farmaindustrias son inmensamente
poderosos en Gran Bretaña. Han sabido dejar
claro al gobierno británico qué era
lo que quería que hiciese, y éste ha
obedecido a pies juntillas. Sin ánimo de llevar
a cabo un discurso victimista, sino con una actitud
totalmente opuesta al derrotismo, los individuos implicados
a la lucha contra H.L.S. han sabido responder como
se esperaba.
El F.B.I.
y “el país de la libertad” frente
a SHAC
Hace un par de años el F.B.I. y otros esbirros
del gobierno estadounidense y de las farmaindustrias
lanzaron un contundente golpe a SHAC-USA. Entre estas
siglas se encontraban un conjunto de grupos dispersos
por EE.UU. Las personas más implicadas entre
muchas otras actividades llevaban una página
web en la que se publicaban las direcciones de directivos
y compañías relacionadas con H.L.S.
Un gran número de estos lugares fueron atacados
por el A.L.F., posteriormente las células del
A.L.F. enviaban un comunicado a SHAC-USA informando
de lo que habían hecho y animando a otros individuos
a llevar acciones similares. Estos comunicados eran
publicados en la página web de SHAC-USA y en
su revista. Todo ello –junto al hecho de que
muchos de los acusados ya habían entrado a
prisión por acciones relacionadas con la Liberación
Animal- hizo que fuesen acusados de promover graves
actos delictivos.
Los fiscales pedían penas que rondaban los
20 años de prisión para cada una de
las 6 personas acusadas (inicialmente eran 7 los acusados;
y se les llamó “The SHAC-7”). Tras
un largo proceso judicial finalmente se les condenó
a penas que rondaban entre un año de cárcel
y los 6 años. Ésta última pena,
la mayor, la recibió el portavoz de SHAC-USA
(Kevin Jonas), quien ya había estado preso
anteriormente.
Este juicio y el consiguiente encarcelamiento de
los acusados supusieron un gran obstáculo en
las actividades contra H.L.S en Norteamérica.
A los pocos meses, el director de HLS en EE.UU. manifestaba
a la prensa su felicidad, asegurando que los ataques
del ALF habían disminuido drásticamente,
que las compañías ya no se mostraban
tan reticentes en encargar experimentos con animales
y que el precio de sus acciones aumentaba.
Sin embargo, de nuevo ha surgido SHAC-EE.UU. en las
dos costas, y de Sur a Norte. Tanto en California
como en Nueva York, en Washington, Filadelfia y en
otros estados han aparecido nuevos grupos que han
decidido pasar a la acción, y sus manifestaciones
son continuas, rabiosas y eficaces.
El último
golpe
El pasado 1 de Mayo, la policía británica
decidió seguir el ejemplo de sus amigos del
otro lado del Atlántico. Hicieron redadas simultáneas
en las casas de 30 activistas británicos, y
se coordinaron con la policía holandesa, que
entró en otras dos casas, y con la policía
belga, que se metió en la casa de un activista.
Se trataba de una actuación que llevaban años
preparando, querían intimidar a la gente que
luchaba contra H.L.S. y por la Liberación Animal.
Evidentemente, de esas 30 personas muchos habían
tenido que lidiar con situaciones similares en el
pasado, especialmente los veteranos, y no se asustaron.
Habiendo pasado por la cárcel en repetidas
ocasiones, esos nuevos cargos eran algo con lo que
los veteranos podrían enfrentarse con bastante
tranquilidad.
Por parte de otros las cosas –comprensiblemente-
no eran tan fáciles de encajar. Habían
acudido a unas cuantas manifestaciones, gritado por
megáfonos y “poco más”,
no esperaban que nadie les diese una patada a la puerta
de la casa en la que vivían con sus padres
y entrasen en tropel, armados y enmascarados.
La policía estaba satisfecha de su redada,
habían logrado prohibir manifestarse a las
personas más activas y varios estaban con la
condicional. Además, las tres personas que
consideraban como las iniciadoras de la campaña
de SHAC, (Heather, Greg y Natasha) y de todos sus
quebraderos de cabeza habían entrado una vez
más en la cárcel, la policía
británica sentía que le habían
cortado la cabeza al monstruo.
Eran tres activistas muy temidas por las industrias
explotadoras de animales, contaban con un largo expediente
“delictivo” y habían entrado repetidas
veces en prisión por recurrir a actividades
ilegales en defensa de la Liberación Animal
(uno hasta en 9 ocasiones). Recientemente una de estas
tres personas, Heather, había salido de la
cárcel, pero la volvieron a encerrar estando
con la condicional por “atacar” en plena
calle a unos cazadores, fue condenada a un año
de cárcel junto con Natasha. Se trató
de un hecho anecdótico, pero que la policía
supo aprovechar para quitárselas de encima.
Una vez fuera la policía quería quitárselas
de encima junto con Grez. Decidieron acusarles de
llevar a cabo una campaña de chantajes contra
compañía, de demostrarse este hecho
serían condenados a un máximo de 12
años de prisión. La última y
única vez que otro grupo de personas por la
Liberación Animal habían sido acusado
bajo estos mismos cargos la sentencia había
sido de 11 años, lo cual daba una gran seguridad
al gobierno británico, a la industria farmacéutica
y a H.L.S.
Brian Cass (director de H.L.S.) se frotó las
manos, lo sucedido el uno de Mayo había ido
precedido de una cadena de detenciones y encarcelamientos.
Al igual que su compañero en EE.UU. optó
por hablar con la prensa afirmando que prácticamente
todas las personas realmente implicadas en la lucha
radical por la Liberación Animal en Inglaterra
estaban en la cárcel, y que cualquiera que
quisiese experimentar con animales no se encontraría
con una oposición contundente ante sus pretensiones.
El golpe del uno de Mayo fue duro, pero (al contrario
de lo esperado por Brian Cass y la policía)
a la semana siguiente las manifestaciones y concentraciones
resurgieron. Esto provocó el incremento de
la desesperación de los directivos de las compañías
relacionadas con H.L.S. Uno de ellos gritaba amargado
frente a los manifestantes, afirmando que no aguantaba
más, y que la policía le había
telefoneado unos días antes prometiéndole
que ya no tenía porqué preocuparse,
que ya no habría gente dispuesta a poner freno
a sus actividades.
La
actitud anti-H.L.S.
A nuestro alrededor podemos ver personas que dicen
estar implicadas en el movimiento por la Liberación
Animal, pero realmente antes de empezar a luchar ya
se han rendido. Las excusas son de lo más originales,
sin embargo la creatividad no se emplea para poner
excusas, sino para seguir adelante.
Quienes luchan por lograr una definitiva bancarrota
de H.L.S. son individuos de lo más variopinto,
no obstante tienen un punto en común. Estas
personas se caracterizan por rechazar el parloteo
y utilizar la acción directa como forma de
expresión. Han hecho de la frase “action
speak louder than words” su emblema.
Ante los distintos ataques y artimañas del
gobierno británico se han adaptado a las nuevas
situaciones. Cuando se les prohibió manifestarse
en las casas de los directivos de H.L.S. y de las
farmacéuticas que les contratan advirtieron
que esto no tendría como consecuencia que la
gente se rindiese, sino que muchos cambiarían
los métodos de actuación. En pocas semanas
se pudo comprobar cómo una gran cantidad de
activistas traspasaron la línea que separaba
las manifestaciones legales y se colocó del
lado del A.L.F. Las acciones ilegales sufrieron un
aumento increíble que no tardó en ocupar
la atención de grandes periódicos, los
cuales acompañaban sus estudios con graficas
inquietantes. Las farmaindustrias se encontraban más
preocupadas que nunca, y firmas japonesas muy apreciadas
por H.L.S. amenazaron con abandonar el territorio
británico si no se ponía fin a semejante
presión. La reacción gubernamental no
tardó en hacerse esperar, y consecuentemente
la gente activa contra H.L.S. respondió una
vez más.
Todos
a una
Cuando se habla de la lucha contra H.L.S. enseguida
pensamos en SHAC, no obstante hay muchos grupos de
personas que persiguen la destrucción de este
centro de explotación y que no se consideran
parte de SHAC.
SHAC (Stop Huntingdon Animal Cruelty) es el nombre
de una campaña impresionantemente bien preparada,
que actúa en distintos estados. Está
formada por grupos autónomos que colaboran
entre sí. También hay dispersos por
todo el mundo otros colectivos que además de
estar implicados en distintas actividades son conscientes
de la importancia que tiene derrotar H.L.S. Saben
que la trascendencia del éxito podría
ser inmenso ya que el mensaje enviado a las empresas
explotadoras de animales sería el siguiente:
“hemos podido con el más grande, ahora
vamos a por todos los demás; es pan comido”.
Realmente, ese objetivo ya ha sido logrado, las industrias
que se lucran de la explotación de animales
han seguido muy de cerca el proceso de la lucha. Han
visto cómo H.L.S. caía derrotada una
y otra vez y que sólo los trucos traperos del
gobierno han conseguido sacarle de su lápida,
han visto cómo H.L.S. se ha visto forzada a
vender sus instalaciones, cómo las empresas
que le contrataban huían en desbandada junto
a sus accionistas.
Una conspiración
internacional
¿Cómo se organizan todos los individuos
implicados en la lucha por la destrucción de
H.L.S.? Como se ha señalado la organización
en una campaña de tal magnitud es muy importante,
y desde el principio se le ha otorgado la relevancia
que merecía.
Se es consciente de que -respetando la autonomía
de cada grupo- era conveniente que todos procurasen
coordinarse y organizarse contra unos mismos objetivos.
Así, por ejemplo si se quiere que una compañía
deje de relacionarse con H.L.S. será mucho
más fácil conseguirlo si es presionada
en distintos puntos de 14 estados diferentes que si
sólo se hace en una ciudad de un único
estado.
Una vez decidida en qué compañía
o compañías se va a centrar la lucha
contra H.L.S. cada grupo e individuo (si decide trabajar
sólo) escoge la estrategia que considera más
oportuna, o aquella que está dispuesto a llevar
a cabo. Cada grupo e individuo suele tener su propio
estilo de actuar, pero se ha visto que siempre hay
unas tácticas con un mayor poder de convicción
que otras.
Generalmente las más efectivas son las que
más obstaculizan el fin último de cualquier
compañía, el de ganar dinero. Cuando
una compañía es consciente de que las
pérdidas económicas por relacionarse
con HLS son mayores que los beneficios inmediatamente
cortan los lazos.
El F.L.A. ha conseguido aumentar de forma dramática
las pérdidas de muchas empresas en cuestión
de unos pocos minutos, y así ha logrado que
dejasen sus relaciones con H.L.S. Cuando esto sucede,
por ejemplo cuando hay una oleada de incendios, el
resto de compañías se aterrorizan, y
aunque no se les haya llegado a atacar directamente
corren en desbandada.
Pero aparte de la ya muy demostrada eficacia de las
acciones del F.L.A. existen formas legales de presionar
a una compañía. Se trata de las manifestaciones
molestas que se realizan en las puertas de los amigos
de HLS. El ruido y la tensión que se vive dentro
impiden que se trabaje de manera óptima, o
incluso se deja de trabajar, se cierran las puertas
de las instalaciones para que no entre nadie, etc.
Todo esto, en el lenguaje que conocen las empresas,
el del dinero, significa pérdidas. Probablemente
una manifestación aislada de estas es algo
anecdótico para la compañía,
pero si se realizan de forma sistemática y
en varios puntos del mundo distintos pronto se plantearán
romper el contrato con H.L.S.
Paso
por paso, uno por uno
Existe un gran número de compañías
y personas que hacen que H.L.S. se mantenga a flote,
dado que los recursos y energías de los implicados
en hundir ese barco son limitados, se va seleccionando
aquellos puntos sobre los que enfocar los esfuerzos.
¿Cómo se elige en quién concentrarse?
Para llevar a cabo una decisión tan importante
primero hay que seguir un proceso de recogida de información
constante y profundo. Esta información se puede
conseguir de distintas formas, algunas son legales
y otras no lo son tanto. De todos modos quién
la consigue y cómo lo hace no se dice públicamente,
pero se sabe que hay gente interesada en que H.L.S.
sea reducido a cenizas que tiene la capacidad para
conseguir datos esenciales. Dichos datos comprenden
aspectos como: el presupuesto de H.L.S., quiénes
son sus accionistas, qué compañías
contratan a H.L.S, quiénes han sido sus aseguradoras
(ya no tiene), su gabinete de abogados, direcciones
y números de teléfono de los directivos,
empresas de transporte, etc. La información
se hace pública, y cuando se dice que una compañía
está relacionada con H.L.S. es porque hay datos
oficiales que así lo demuestran, aunque muchas
compañías se empeñan en negarlo
o incluso afirman que no saben qué laboratorio
es.
Como anécdota que nos puede dar pistas sobre
cómo se puede obtener la información;
un funcionario fue encarcelado hace unos pocos años
porque se demostró que estaba suministrando
información a personas que luchaban por cerrar
una granja de cobayas destinadas a la vivisección
( en Newchurch, Inglaterra). Se probó que habían
dado al menos direcciones de 12 personas relacionadas
con la granja, seis de ellas ya habían recibido
la visita del A.L.F. cuando se descubrió esta
filtración de información.
Una vez conseguida la información necesaria
distintas personas contactan entre ellas para compartir
lo que han averiguado, y juntos escoger un objetivo
común. Esta elección se hace en función
de la importancia que supone esta compañía
a H.L.S. y otros motivos estratégicos. Una
vez seleccionada la compañía a presionar
enseguida se ponen manos a la obra (por supuesto las
intervenciones de intelectuales no tienen cabida,
sólo deciden a quién atacar quienes
van a participar en ello y están realmente
implicados).
Como se ha dicho hay distintos listados públicos
de las empresas relacionadas con H.L.S. de forma que
si un grupo no se encuentra conforme con el curso
de las cosas pueda escoger el suyo propio sin tener
que dar explicaciones a nadie. Hay muchos grupos o
colectivos que no tienen contacto directo con las
personas que han obtenido la información, o
que por distintos motivos no pueden o no quieren participar
en el proceso de toma de decisiones referentes a qué
objetivo va a ser sobre el que caiga el mayor peso.
Estos colectivos es importante que se mantengan al
día sobre el rumbo que está tomando
la lucha contra H.L.S., sobre qué compañías
se está ejerciendo una mayor presión.
Un buen método es mirar la campaña de
SHAC en Internet (www.shac.net) o incluso contactar
con ellos. Una vez que se obtiene esta información
ese grupo (o individuo si es el caso) decidirá
cómo “persuadir” a la compañía
escogida de que deje a H.L.S.
A pesar de que quizás no todos los grupos
tengan la capacidad de conseguir información
financiera de H.L.S. u otros datos relativamente secretos,
todos tienen que colaborar en la a veces tediosa tarea
de conocer lo mejor posible a su oponente. Si un grupo/individuo
decide que va a presionar a una compañía
en concreto no puede esperar a que otros investiguen
dónde están las sedes de dicha empresa
en su ciudad. Por el contrario, se debe tener la iniciativa
suficiente como para que cada grupo/individuo se entere
de dónde están las sedes de la compañía,
las oficinas, el número de teléfono
del director, su dirección, etc. A partir de
estos datos se persuadirá como se desee a la
compañía en cuestión.
Es fundamental que cada grupo se esfuerce en obtener
estos datos, generalmente muy fáciles de conseguir
si realmente uno se lo propone, de lo contrario otro
grupo tendría que hacer ese trabajo para sí
mismo y para otros. Es preferible preguntar cómo
se puede adquirir esta información (la respuesta
será Internet, la cámara de comercio,
listines telefónicos, llamadas a información,
etc.) que pedirle a otro que lo haga por ti. No obstante
existen un gran compañerismo entre los distintos
individuos implicados en la lucha contra H.L.S., y
siempre se apoyan los unos a los otros, entre otras
cosas compartiendo información. Si alguna vez
pides que alguien te consiga algún dato que
necesitas y que tú no has podido obtener por
tu cuenta, comprende que conseguirlo le supone un
esfuerzo a otra persona, una vez que se te ha proporcionado
empléalo.
Comunicando
lo que hacemos
Una parte fundamental de la lucha contra H.L.S. es
realizar un comunicado sobre la manifestación
que has llevado a cabo (o lo que sea que hayas hecho).
Se trata de explicar a qué hacia qué
compañías (o directivos) has dirigido
tu rabia y porqué razón.
Esto tiene dos objetivos; en primer lugar las empresas
ligadas a H.L.S. están continuamente atentos
de lo que sucede, y cada cosa que se haga contra ellas
es un nuevo motivo para dejar H.L.S. Si no se realiza
este comunicado es muy difícil que se enteren.
Por ello el comunicado es casi tan importante como
la acción en sí misma.
En segundo lugar es una gran inspiración para
individuos implicados en otros puntos del planeta
Por ejemplo el ver que se comenzaban a hacer manifestaciones
en España y Suramérica ha animado a
muchos activistas de otros estados.
El Frente
de Liberación Animal como fuerza de choque
A pesar de que son significativamente menos que los
implicados en manifestaciones y acciones legales,
seguramente los miembros del F.L.A. son quienes más
han contribuido a poner a H.L.S contra las cuerdas.
Ellos se han dado cuenta de lo estúpido que
era respetar unas leyes impuestas por los amigos de
su oponente, han valorado las posibles consecuencias
de no hacerlo, han visto que estaban dispuestos a
asumirlas y se han lanzado a actuar.
Las distintas células del F.L.A. implicadas
en la lucha contra H.L.S. han actuado de maneras muy
diversas. Han atacado las propiedades de los directivos
de H.L.S., de las compañías que negocian
con H.L.S. y las instalaciones de dichas compañías.
Sus ataques han tenido un impacto incalculable, y
han desatado el pánico y la paranoia de más
de uno. Muchos se han sentido dentro de sus casas
tan inseguros como los animales que mantiene H.L.S
dentro de sus jaulas. Esto desencadenó el cortar
los lazos con H.L.S. y la experimentación animal.
La importancia de la actividad del F.L.A. ha quedado
patente desde los primeros ataques a H.L.S. SHAC,
conscientes de ello lo ha hecho público en
infinidad de ocasiones. SHAC siempre ha manifestado
su apoyo al A.L.F. y ha destacado el crucial papel
que ha jugado en ponerle las cosas tan difíciles
al laboratorio. Todos los grupos implicados en la
lucha contra H.L.S. son perfectamente conscientes
de la complementariedad de las tácticas empleadas.
Batallones
de una sola persona
No son pocas las personas que se justifican a sí
mismas su papel de meros espectadores bajo la excusa
de que no tienen relación con otras personas
interesadas en actuar. Sin embargo, y afortunadamente
para los animales enjaulados, tampoco son pocas las
personas que rechazan estas conductas derrotistas.
Los hay que a falta de un grupo en su ciudad hacen
manifestaciones o concentraciones de una sola persona,
dicen que “ellos no están en el movimiento
para hacer amigos” y que con un megáfono
no necesitan a más gente para sacar los colores
a más de un directivo.
Una sola persona es suficiente para entrar en una
compañía y repartir panfletos, para
repartirlos a la puerta de dicha compañía
o entregárselos a los vecinos de un directivo
fiel a H.L.S. En muchas ocasiones estos individuos
inspiran a otros “activistas” adictos
a foros de liberación animal en Internet y
otras formas de “activismo de sillón”.
Sorprendidas, éstas nuevas personas comienzan
a entender lo que es realmente la Liberación
Animal.
Un ejemplo de alguien que actuaba de forma individual
frente a H.L.S. fue un neoyorquino, demostró
claramente que el no conocer a nadie no era -en absoluto-
una excusa para permanecer pasivo. Consiguió
el teléfono de una multinacional fuertemente
ligada a H.L.S., su sede central, en pleno centro
de la ciudad de Nueva York era un rascacielos enorme.
Casi a diario les hacía una llamada en las
horas de máximo trabajo afirmando que había
colocado una bomba en el edificio. Inmediatamente
las instalaciones tenían que ser evacuadas,
dejando los empleados su puesto de trabajo el tiempo
necesario para registrar cada rincón del edificio.
Los costes que le supusieron a la empresa en cuestión
fueron de cantidades astronómicas, y no dudaron
en dejar su amistad con H.L.S.
Otro ejemplo es el de Daniel Currie, detenido hace
unos meses. Daniel Currie actuaba solo, y admitió
haber incendiado un gran número de coches de
directivos y propiedades de compañías
conectadas con H.L.S.
El estilo
de las manifestaciones anti-HLS
En función del grupo que lleve a cabo las concentraciones-manifestaciones
contra H.L.S. estas adquieren una forma muy diferente.
Grupos como “Hugs for the Puppies” (“Abrazos
para los Cachorros”; EE.UU) generalmente realizan
manifestaciones bastante tranquilas frente a casas
de directivos en las que se muestran carteles de animales
asesinados por H.L.S. SHAC, en general (aunque dependiendo
del grupo del que hablemos), suele llevar a cabo manifestaciones
mucho más ruidosas; usan megáfonos y
emplean con relativa frecuencia lo que llaman “break-in`s”,
es decir, se meten en desbandada a la compañía
en cuestión y hacen “todo lo posible”
para obstruir el trabajo de los trabajadores.
Otros grupos, que se encuentran en la difusa franja
que separa la legalidad de los “break-in`s”
y la ilegalidad del A.L.F. optan por entrar al edificio
y destruir lo que encuentran a su paso mientras algunos
gritan con megáfono y reparten panfletos sobre
las atrocidades de H.L.S.
Estas personas han sido acusadas de vaciar extintores
dentro de las instalaciones, destruir ordenadores,
archivadores y de llevar a cabo conductas agresivas
con los directivos. Al parecer, quieren dejar claro
a los amigos de H.L.S. que no van a tener que lidiar
con cuatro personas que reparten folletos, gritan
un poco y se van prácticamente sin causar ninguna
molestia. Sino que cuando oigan sonar un megáfono
lo siguiente que verían sería un grupo
de encapuchados rabiosos que no se anda con chiquitas,
y que a su paso dejarían infinidad de papeles
por el suelo (junto con sus archivos), y un reguero
de coches del parking con los espejos retrovisores
destrozados y la pintura rallada.
Una genuina
forma de hacer crítica
Quizás una de las características más
destacables de los individuos y grupos implicadas
en la lucha contra H.L.S. es lo concentrados que están
en la acción directa. Siguen el principio de
“las palabras no significan nada; la acción
lo es todo” y el de “las acciones hablan
más claro que las palabras”. No es que
sólo se centren en la acción directa,
o que la lleven a cabo sin contar con una base ideológica
sólida, le dan también una gran importancia
a la crítica constructiva. El proceso de autocrítica
que llevan a cabo es genuino en el sentido de que
se efectúa a través de la acción.
Por poner un ejemplo, hay varios grupos que se están
centrando mucho en un tipo de compañías
relacionadas con H.L.S. –pongamos las que se
encargan de traer el material que necesita- y otro
grupo considera más oportuno concentrarse en
los accionistas. Este segundo grupo directamente comenzará
a presionar a los accionistas, y si les demuestra
a los demás que esta estrategia es más
eficaz que la que se está utilizando, el resto
de grupos tomarán las medidas oportunas. Esta
es la base del funcionamiento de los grupos que luchan
contra H.L.S. y del movimiento por la Liberación
Animal en general.
Como vemos, por una parte es de destacar el dicho
que tienen de “convénceme mediante el
ejemplo” (es decir, mediante la acción),
pero por otro, y como complemento de lo anterior llama
la atención el total desinterés que
muestran hacia los intelectuales. Cuando una persona
que apenas ha ido a un par de manifestaciones empieza
a hablar sobre cómo se tienen que hacer las
cosas y a menospreciar lo que el resto de la gente
lleva haciendo durante años nadie le discute
nada, simplemente es ignorado.
Es fundamental tener una teoría y unas ideas
bien asentadas; saber porqué hacemos las cosas,
porqué las hacemos como las hacemos, y qué
queremos conseguir con ellas. Sin embargo, la actitud
que tienen algunas personas de quedarse en el mundo
de la teoría y sólo rozar el práctico
(además de sermonear a quienes están
día tras día luchando en la calle) es
la prueba más clara de que no han llegado a
entender lo que es la base de la Liberación
Animal. Esta base, la de la Liberación Animal,
es la acción. Es algo que no comprenden, porque
no se puede explicar en un libro, ni en un debate,
ni en un panfleto. Se entiende lo que es la Liberación
Animal en la calle, luchando. Y quienes estamos en
la calle no podemos perder el tiempo escuchando las
explicaciones sobre Liberación Animal que nos
da gente que no lo entiende.
Nos encontramos ante un tema serio, es importante
que sepamos discernir entre quién sabe de lo
que habla y lleva a cabo una crítica constructiva
ligada a una acción directa inteligente de
aquellos que han ido a un par de manifestaciones y
se escudan en ellas para decir cosas que les quedan
grandes. Esto no es un ataque hacia estos individuos,
se trata de animar a la gente a ignorarles tal y como
astutamente hacen los compañeros de otros estados.
No permitamos que obstaculicen nuestra lucha.
Sólo quienes sistemáticamente han presionado
a las empresas para que cortasen sus lazos con H.L.S.;
quienes se han desesperado al prolongarse la campaña
de acciones contra una compañía, pero
sin tirar la toalla han continuado con ella; quienes
han leído el comunicado de una empresa que
se rinde y han dibujado una sonrisa en su boca mientras
disfrutaban de los resultados de un trabajo bien hecho;
sólo ellos saben lo que es la lucha contra
H.L.S.
Y sólo quienes tienen como forma de vida el
difundir unas ideas y actitudes antiespecistas, el
sacar individuos de sus jaulas, y persuadir a empresas
para que dejen de explotar animales saben lo que es
la Liberación Animal. Escucharemos lo que tengan
que decirnos, lo que expresen a través de sus
acciones.
La lucha
anti-H.L.S. en España
Hasta ahora sólo el F.L.A. había manifestado
su repulsa hacia H.L.S. en España. Lo ha hecho
mediante el empleo de acciones importantes tal como
el lanzamiento de Cócteles Molotov a la casa
del directivo de Roche de toda la Península
Ibérica y Suramérica, u otra acción
que supuso el corte de la relación de una compañía
española con H.L.S; o la infinidad de ataques
contra UPS. Afortunadamente parece que –a partir
de ahora- la lucha contra H.L.S. también se
va a dar dentro del marco de la legalidad. Se han
llevado a cabo unas cuantas concentraciones, dos de
ellas fueron simultáneas, y -aparentemente-
preparadas de forma meticulosa.
El que surja un movimiento que ejerza una oposición
real frente a H.L.S. dentro del marco de la legalidad
es importante por muchos motivos. En primer lugar,
las últimas actuaciones policiales en Inglaterra
han tenido un impacto significativo. Esta zancadilla
ha sido interpretada por los activistas como la muestra
de que se estaba golpeando donde dolía. No
obstante ahora hay que levantarse, para retomar el
camino. Para ello es necesario que nuevos grupos de
otros estados se unan, pudiendo ser estos colectivos
decisivos en el cierre de H.L.S. Es decir, el que
surjan grupos anti-HLS en otros países supone
un nuevo quebradero de cabeza para Brian Cass (director
de H.L.S.) y sus secuaces; y una alegría para
otros grupos anti-HLS del mundo (y para los presos).
También de cara al movimiento en el estado
español significa un salto cualitativo que
necesitamos. Se trataría de ampliar el espectro
de actividades (legales) en pos de la Liberación
Animal. Complementando las charlas, el reparto de
panfletos y las concentraciones “silenciosas”
con una confrontación directa con los explotadores
de animales.
Conclusión
Hace mucho que llegó el momento de que dejásemos
de lado nuestro rol de espectadores y de originales
creadores de excusas. Tenemos que abandonar este comportamiento
y pasar a movilizarnos en defensa de la Liberación
Animal si realmente queremos conseguirla. Debemos
ser conscientes de que la Liberación Animal
se logra en la calle y en aquellos lugares en los
que los animales son explotados, no frente a un ordenador
o participando en asambleas infinitas.
Es esencial que distingamos las personas que están
realmente comprometidas, porque el resto son un impedimento
para que nuestros objetivos vayan adelante. Desconfía
de aquellos que tienen conductas paranoicas y que
ponen excusas (incluso ante actividades legales),
y confía más en tu capacidad personal
para lograr ayudar a aquellos que están enjaulados.
No tenemos porqué avergonzarnos si no queremos
llevar a cabo actividades ilegales, ni poner excusas
absurdas; podemos hacer infinidad de cosas por la
Liberación Animal dentro del margen de la ley.
Sin embargo, aun eligiendo esta opción habrá
gente que dificultará tu trabajo comprometiéndose
a hacer cosas que nunca harán, o difundiendo
un miedo paranoico insano y tremendista. Estas personas
son una gran ayuda para Brian Cass y sus amigos, procura
alejarte de ellos si quieres seguir hacia delante.
Si deseas meterte dentro de un edificio con unos
panfletos o con un megáfono y los de tu alrededor
te ponen excusas obedece a tus sentimientos antes
que a su pasotismo, probablemente ellos estén
en esto porque quieren hacer amigos o llamar la atención,
tú actitud es sincera, quieres lograr la Liberación
Animal. Vuestros objetivos son distintos, consigue
los tuyos.