Portada>Textos>Consejos para la acción>Pagina 1>Lo que todo activistas deberia saber -Parte I-

Acciones
Textos (Direct Action)
Galeria de Fotos
Varios - Recursos
Manuales -
Multimedia -
Varios -
 
Enlaces
Contacta
 
CONSEJOS DE SEGURIDAD: LO QUE TODO ACTIVISTA DEBERIA SABER - PARTE i-

descargar >>


Acción Vegana: Este texto es de mero caracter informativo, no es nuestro animo incitaros a cometer actos ilegales.

4. Seguridad en las acciones


Las acciones pueden ser de formas muy diferentes, cada una tiene sus propias necesidades de seguridad. Con acciones nos referimos a una amplia variedad de actos y eventos. No todos los consejos podrán aplicarse a cada tipo de acción, pero esperamos que los que sean y los que no puedas distinguirlos.


4.1 Elegir a la gente

Según la naturaleza de tu acción necesitarás ser cuidadoso con las personas con las que decides contar.

4.1.1 Acercándose a la gente
Tu forma de contactar con la gente debe hacerse de forma correcta. Pregunta a la gente qué es lo que piensan en general sobre el tipo de acción que estás planeando para poder comprobar si estarían o no interesados en lo que les quieres decir.

Si les sugieres hacer una acción y al principio dicen que no pero vuelven a preguntarte por ella después, a no ser que expresen un verdadero interés por participar diles que la acción se ha suspendido. Además, adviérteles que se olviden del tema y que no hagan más comentarios sobre ella.

4.1.2 Preséntaselo a la gente de forma gradual
Lo mejor es no soltárselo a la gente de repente, a no ser que confíes mucho en la acción o en las personas. Es mejor ir poco a poco, fijándote en cómo reaccionan en diferentes situaciones, cómo mantienen la calma, etc.

Si no eres “invitado” a algunas acciones y te ha sentado mal, ponte en su lugar y entiende que su seguridad es una parte muy importante. Aquellos que participan tienen que ser cautelosos con no dar pie a preguntas inoportunas –se refiere a su comportamiento y a sus palabras; como por ejemplo, quedar con las personas que están involucradas en la acción delante de aquellas que no lo están, ya que eso anima bastante poco-.

4.1.3 Vigila la chulería
La gente tiende a presumir y a parecer más experimentada de lo que realmente es. Reconoce esta actitud en la gente y estate preparado en caso de que terminen dificultando la acción y te dejen dando tumbos. Es mejor no andarse con rodeos y decirles directamente que no has trabajado todavía lo suficiente con ellos y que, personalmente, no te sientes cómodo en esa situación, especialmente porque conlleva bastante riesgo. Si son personas verdaderamente preparadas para llevar a cabo una acción, lo entenderán.

4.1.4 Cuidado con los fanfarrones
Al igual que las personas que van de chulas, este otro tipo de personas también pueden ser un riesgo. Es difícil para ellas no ir contando a la gente lo que han hecho antes y después de esa acción, incluso si han sido advertidos de no hacerlo – algunos se vuelven creídos y muy reservados, lo cual puede ser un poco mejor que ir diciendo por ahí que hay algo que no pueden contar. Cuando presentes a nuevas personas a tu grupo habitual, fíjate en su habilidad para conservar los secretos a medida que están más involucrados.

4.1.5 Gente bien preparada
Algunas personas están sometidas a mucha atención, ya sea de la policía o de otras personas. Esto puede ser por su papel en una organización o simplemente por sus antecedentes. Incluso aun siendo buenos activistas, puede que acaben comprometiéndote a ti y ocasionándote una vigilancia innecesaria. Si no es necesario involucrar a estas personas, mantenlas alejadas.

4.1.6 Gente con asuntos
A pesar de que nos guste estar dentro del grupo y traer a mucha gente al movimiento, eso no significa que todas las personas sean apropiadas para todas las acciones que tu planeas. Si vas a correr riesgos, tienes que hacerlo con gente en la que puedes confiar en el caso de que las cosas vayan mal y sabiendo que al menos al principio todo va a ir bien.

Por ejemplo, la gente que consume drogas o bebe mucho es una desventaja, ya que es gente con dinero que se lo gasta sin pensar. Son personas que cambian muy fácilmente de forma de pensar o de engañar, y no se puede confiar mucho en ellas. Su necesidad por consumir puede llevarles a actuar de cierta manera e incluso a mentir y a ocultar sus fallos. Otro problema surge cuando la gente se pone a discutir en el momento inapropiado, como en el momento de la acción, poniendo en peligro la moral y la energía del grupo así como impidiendo que la acción siga adelante.

También advertimos sobre traer a gente con problemas mentales, ya que el estrés de correr un riesgo puede suponer mucho para ellos, o quizás después de la acción; incluso puede que no entiendan del todo la importancia de los aspectos relacionados con la seguridad.

Si bebes mucho o consumes drogas, plantéate que puedes llegar a incordiar a los otros; piensa en moderar tu consumo para que no pierdas el control, incluso retírate de la acción cuando veas que podrías poner en peligro a los demás.

4.1.7 Seguridad y afinidad en el grupo
En el encuentro final del grupo hay que asegurarse de que todos estáis trabajando con las mismas pautas. Utilizar diferentes métodos puede dar lugar a que algunas personas no hagan lo suficiente para mantener al grupo seguro y a que algunas personas sean paranoicas, hasta el punto de que causen problemas y disminuyan la fuerza del grupo. Debatid y aseguraos de que todos conocéis las medidas de seguridad que tenéis que tomar y por qué. Lo mejor es alcanzar un acuerdo para que todo el mundo sepa las necesidades que requiere esa situación y cómo se ha de actuar de forma apropiada. Las discusiones también son una buena manera de hacer que la gente deje de dar respuestas cortas y sea demasiado confiada en la seguridad.

El consenso y el entendimiento para adoptar medidas de seguridad es mucho más probable que sea admitido que cuando son impuestas por una persona. También hace que la gente se conciencie más si en ese momento su propia seguridad está un poco floja. Un ejemplo clásico de este tipo es el de los teléfonos móviles en los encuentros. Si el grupo decide que no se lleven los móviles a los encuentros o que se les quite la batería, y esa decisión es claramente transmitida, entonces es más fácil llamar la atención a alguien que haya tenido un “lapsus” y que no se haya dado cuenta y se lo haya llevado al encuentro.
Haced un ensayo de seguridad antes de la acción. Dejad claro que los ensayos no son para intentar pillar ni desconfiar de nadie en el grupo, simplemente son una buena práctica de seguridad –decidlo al principio para que a la gente no le pille desprevenida-. Incluso la gente con experiencia se lleva cosas que no debería, aunque tampoco hay que sentirse avergonzado por cometer un desliz. Los ensayos están para refrescar y recordar las cosas, egos aparte.

Es bueno crear una situación donde la gente pueda sentirse capaz de admitir sus fallos. Es mejor sacarlos que esconderlos, ya que esto puede llegar a afectarnos. Asimismo, si has cometido un error, es importante reconocerlo, aunque lo haya fastidiado todo, para que así tu grupo pueda continuar con la acción con la que se han comprometido. Por otro lado, si se hace evidente que el único responsable del fallo fuiste tu y no se lo hiciste saber a tus compañeros, entonces puede que la gente no vuelva a sentirse capaz en confiar en ti.

Cuando se prepara una acción no es necesario que la gente esté practicando la seguridad a tu mismo nivel, pero puedes aprovechar para enseñarles sobre el tema, por ejemplo, enseñándoles por qué llevas a cabo ciertas medidas de seguridad.

4.2 Reconocer la zona

Cuando registres la zona, intenta no estar fuera de lugar. Viste de forma apropiada, elegante si es necesario, y si vas al campo, con un “barbour” y unas botas. Según sea la zona, quizás sea necesaria una “historia”; una muy buena en el campo es llevar contigo un perro y decir que se te había ido corriendo hacia esa zona. Cuanto más natural seas, mejor será tu actuación, y no seas mal educado con la gente.

Calcula cuidadosamente toda la vigilancia, y vigila los tiempos en los que tienes previsto entrar y salir en la zona. Tampoco hagas demasiados paseos por la zona, ya que si no reconocerán tu cara. Si la policía le enseña a alguien una foto tuya, podrán identificarte. Si quieres ser más efectivo, evita fumar y no bebas mucha agua o café, de lo contrario acabarás haciendo un montón de viajes al baño. No olvides seguir las pautas de seguridad para evitar comprometerte a ti mismo o a tus compañeros.

Para aquellas acciones en las que las probabilidades de que te cojan sean muy bajas, puedes inventarte alguna historia para entrar al lugar, o incluso simular que te has perdido en la zona. Esto no compromete demasiado tu seguridad, o más bien nada.

Para acciones encubiertas, comprueba qué más hay en los alrededores y hazlo saber al resto del grupo. Por ejemplo, que no quieres correr en dirección a una granja donde hay perros que harán saltar la alarma. Conoce los puntos de entrada y salida, y asegúrate de que los conductores estén familiarizados con ellos. Tener algunos puntos de encuentro acordados te permitirá dispersarte.

Algunas técnicas útiles son:

a) Ir en pareja de chico y chica para que puedas hacer como que estás “ligando” si es necesario.

b ) Llevar a un perro contigo y simular que se ha herido una pata y que tu estás cuidando de él.

4.3 Planificar

Planificar es bueno. Te hace estar en un buen estado de mente. Tomar decisiones es mucho más rápido cuando sucede lo inesperado, y se es mucho mejor a la hora de atajarlo. Ningún plan es perfecto, y hay que estar preparado por si las cosas van mal. Por ello, hay que tener planes por si las cosas se tuercen, tal como puntos de encuentro alternativos, o sobre cómo intentar parar el fallo y largarse.

Ensaya con antelación tu plan con alguien más (si es que necesitáis estar juntos). Es una buena idea para que la gente sepa qué se supone que debe esperar del otro en ese momento, así como para imaginarse la fuerza que tiene la afinidad del grupo. Si parte del grupo va a tener que saltar una valla, asegúrate de que van a ser capaces de hacerlo –a menudo se asume que muchas pequeñas cosas como ésta parecen fáciles para la gente, pero la realidad es muchas veces distinta-.

Haz que la gente sea totalmente consciente de los riesgos que va a correr y de si están preparados para las consecuencias. Las recriminaciones después son destructivas, y tampoco es el momento. Estate preparado para responder a preguntas concretas cuando la gente se preocupe por los riesgos. No significa que sean infiltrados, sino que necesitan tener una base de conocimientos.

Si en la acción hay varias partes, no todo el mundo debe conocer quién va a hacerlas. Esto significa que si una persona del grupo se compromete, no es necesario que le afecten las tareas de otros del grupo. Este principio de “la necesidad de saber” en las acciones ha sido uno de los aspectos adoptados más exitosos en las acciones y que ha demostrado mantener a la gente más segura.

De camino a la acción y después, no empieces a actuar de forma extraña o muy paranoica, o tampoco cambies de repente. La cuestión es que esas formas de actuar atraerán más atención hacia ti. Actúa lo más natural posible, como si nada fuese a suceder o hubiese sucedido. La discreción es mucho mejor que ser paranoico. Ten historias falsas preparadas para tus acciones y para lo que haga falta.

a) A menudo las acciones requieren a gente de otros lugares. No tengas de repente una afluencia de invitados en tu casa, ya que indicará que algo está pasando o va a pasar.

b) Si la gente que va a llegar de viaje en transporte público, no vayas a recogerles a la parada o a la estación más cercana a tu casa o al lugar de la acción; si es posible hazlo en la anterior, por lo menos, para que haya algo de distancia entre ellos.

c) No cambies los planes a través de llamadas telefónicas mientras estén de camino al lugar o inmediatamente después de la acción. Cuantas menos conexiones puedan ser interceptadas entre los individuos, mejor.

4.4 Comunicaciones

La naturaleza de la acción depende de lo abierto que tu puedas ser con ella. Si lo haces a través del teléfono, por mensajes encriptados o por mensajes de texto, la policía tendrá oportunidades para cogerte y tu objetivo estará alerta. La única cosa por la que preocuparse en este caso es que puede que identifiquen a una o dos personas como las organizadoras de la acción y centrar todos sus esfuerzos en ellas. Por ello, no es bueno correr el riesgo si tu papel en la acción va a ser de poca importancia.

Básicamente, no digas nada por teléfono o por mail sobre lo que no estés preparado para defender luego en el juicio y decírselo al juez; de lo contrario, facilitarás las cosas a las autoridades para que puedan decir que tu estabas planeando algo. Las palabras en clave no deben ser obvias, y no utilices tampoco frases a mitad y que no se entiendan. Lo mejor es quedar con la gente y hablarlo todo de palabra, o escribirlo en un papel para que lo lean y quemarlo inmediatamente después.

Concertad las citas cara a cara si es posible; que no surjan sin más, ahí y en ese momento. Cuanto menos se diga en la invitación inicial, mejor. Si alguien se encarga de organizarla, es mejor que quede con ellos a solas y compruebe su compromiso con la acción antes de hacerles saber quién más participará en la acción. Evita hacer cualquier cosa en tu grupo habitual de amigos, ya que de lo contrario será obvio rápidamente para los que no están involucrados que algo está pasando.

Si visitas a alguien, puedes tener una conversación completamente irrelevante al tiempo que le pasas una nota en la que diga sobre lo que realmente quieres hablar.

Nunca tengáis en los encuentros a gente que no va a participar, no importa que sea muy buen activista o muy buen amigo, o incluso si es parte del grupo. Un clásico ejemplo de infiltración fue el caso de un hombre que solía sentarse siempre en un bar con una pandilla de amigos, hasta el punto de que se hizo tan familiar para ellos que discutían sus planes delante de él.

* A veces las discusiones surgen durante la acción; estate preparado para solucionarlas, especialmente aquellos puntos que sea necesario aclarar. Tener una pizarra infantil en el coche puede ayudar; además, parece inocua, lo cual ayuda a que nadie se lleve ninguna impresión que le haga pensar que estás haciendo algo “malo”, y es también una buena manera de pasarse mensajes los unos a los otros y borrarlos justo después.

4.5 Adquirir el material

Compra los materiales y alquila el coche lejos de tu zona. Prepárate para invertir tiempo y dinero en esto. Evita utilizar tu propio vehículo y no aparques el coche alquilado cerca de tu casa. Si es posible evita también utilizar la tarjeta de crédito, aunque es difícil alquilar un vehículo sin una de esas en estos días.
Los teléfonos también deben comprarse fuera de tu zona. Utiliza tarjetas de prepago y págalas con dinero en metálico. Cuando las compras, generalmente te piden tus datos para algún seguro o garantía, dales los datos falsos. Si es posible compralas en tiendas de segunda mano que no tengan cámaras de seguridad.

Quema los envoltorios, el ticket así como cualquier otro material que pueda vincularte al material si no es necesario. Si llevan número de serie, cámbialo o táchalo, ya que si descubren el material podrán relacionarlo con la tienda en la que lo compraste e incluso chequear la grabación de la cámara de seguridad de la tienda para demostrar que lo compraste.

Cuando vayas a comprar lleva una gorra y ropa que no sea demasiado llamativa; puedes comprar también la ropa en una tienda de segunda mano y, una vez que hayas echo la compra, deshazte de ella. Lo mejor es ir bien vestido, llevar camisetas con mensajes radicales no es una buena idea. Hazte con el material lo antes posible, y no el día antes de la acción; cuanto más tiempo pase entre el día en que compraste las cosas y el día de la acción, mejor.

Adquirir las cosas con la máxima antelación es posible, hacerlo justo el día anterior conlleva un alto riesgo. Cuanto más tiempo haya pasado, menos probable es que los vendedores recuerden tu cara o que se conserven las grabaciones de la cámara de seguridad. También relacionado con esto, si tienes la mala suerte de estar bajo vigilancia, estarán más a tu acecho si ven que justo en esos días has adquirido algunas cosas; de lo contrario, puede que se vayan si ven que no has hecho nada en esos días.

Cuando lleves los materiales de un lado a otro envuélvelos para que no se reconozca lo que son. Lleva por si acaso papeles de periódicos y bolsas grandes en el maletero del coche por si acaso el tendero no puede envolverlo. De todos modos, intenta que tampoco sean muy llamativas.

Debes limpiar las huellas dactilares que haya en las cosas que vas a utilizar en la acción con alcohol o lavaplatos.

4.6 Ropa y otros accesorios

Durante la acción dejarás una serie de pruebas que los forenses utilizarán para investigar el caso. Si quieres enterarte bien sobre cómo los forenses comprueban el ADN puedes leer el artículo “Gene Watch” en http://www.genewatch.org/HumanGen/Publications/
Reports/NationalDNADatabase.pdf

4.6.1 Calzado
Es lo que deja marcas distintivas. Las huellas y las pisadas pueden servir para identificar a los que han cometido la acción. Esto es un asunto a tener en cuenta si vas a ir a una zona donde hay barro. Cómprate un par de repuesto para después de la acción o ponte calcetines altos encima de los zapatos con una bolsa encima para que cuando te quites los calcetines no estén llenos de barro, y puedas, además, hacerlo de una forma limpia y no te manches de barro las manos ni la ropa.

* Vigila que no quede barro en el resto de tu ropa, especialmente en los pantalones.

Si haces una parada a la vuelta, un viejo truco es deshacerse tanto de los calcetines como de los zapatos (ya que las fibras de los calcetines pueden relacionarse con los zapatos) para que el calzado no pueda identificarse con una persona en concreto. Los forenses de hoy en día podrían llegar a resolverlo, pero les resultaría muy caro y tendrían que invertir una gran cantidad de esfuerzos en ello.

Si llevas barro en los zapatos, intenta quitarlo; limpia también el coche si es que se ha manchado.

* Ahora la policía puede tomar las muestras de huellas que haya en la carretera. Los cristales en los zapatos pueden ser otro indicio, ya que pueden relacionarse si es que has roto alguna ventana.

4.6.2 Ropa
Depende bastante de la acción. La ropa discreta es la mejor, y también es más difícil así que puedan distinguirte. Pero hay que tener en cuenta el contexto y los objetivos –un grupo de gente vestida de negro intentando pasar desapercibida por la ciudad seguro que llamará la atención. Es mucho más importante vestirte para lo que quieres conseguir que intentar encajar en tu grupo-. La ropa de camuflaje no es siempre la mejor.

a) El negro no es siempre el mejor color; por ejemplo, imagina si te pillan en un campo nevado. Es mejor el gris o el caqui. Para nosotros, el gris oscuro siempre funciona mejor en general si no quieres destacar en el campo.

b) Evita las prendas de nylon, porque hacen mucho ruido cuando te mueves. Elige prendas ligeras y cómodas; muchas veces tu adrenalina te hará entrar en calor.

c) Las cremalleras también son ruidosas, mejor los botones.

d) Asegúrate de que no tienes ningún reflectante en tu ropa.

e) Las prendas también pueden usarse para desfigurar tu silueta, así que elige prendas anchas que den la imagen de una figura asexual.

f) Tápate el pelo y el rostro. Las capuchas y las gorras están bien, así como las máscaras y los pasamontañas. Sin embargo, todo esto depende de la situación, ya que muchas veces puede resultar demasiado para la acción. Las medias también están bien, ya que oscurecen bastante el rostro y son una prenda de uso habitual. Los pasamontañas de nieve no son tan buenos, ya que a veces dejan ver muchos rasgos del rostro.

4.6.3 Pelo
Lávate el pelo y cepíllatelo bien antes de ir a la acción para que no se te caiga el pelo. Agárratelo y apártatelo de la cara.

Una técnica que se utiliza es recoger pelo del suelo de una peluquería, colocárselo y ponerse un pasamontañas, del que luego te desharás. El resultado puede convertirse en una pesadilla para el forense, ya que le resultará imposible obtener pruebas. La alternativa de no proporcionarles a los forenses nada de información supone facilitarles demasiada información a través de todo lo que puedan encontrar por la zona. Lo mismo ocurre con los guantes y el ADN, que lo pueden extraer, así como de los sombreros.

4.6.4 Huellas dactilares
Ponte guantes, aunque algunos de látex dejan huellas. Practica con las herramientas y los guantes puestos antes para que luego te sientas cómodo y familiarizado con ellos.

Si los guantes se te salen o son incómodos, recuerda limpiar toda la superficie que hayas tocado, incluyendo lo que hayas tocado con las palmas de la mano –los forenses se fijan en toda la mano, desde la palma hasta las yemas de los dedos-. Lleva siempre unos trapos en la mochila y alguna bebida alcohólica blanca para empaparlos.

4.6.5 Mapas
Esenciales, pero con obstáculos. Si encuentran un mapa cerca de tu casa o del lugar de los hechos con marcas y huellas dactilares, se convertirá en una evidencia bastante convincente. Las marcas pueden ser algo tan simple como huellas dactilares sobre los puntos relevantes.

Las técnicas para utilizar mapas son:

a) No usar marcas ni lapiceros

b ) Utilizar mapas laminados en los que se puedan borrar las marcas que has hecho de forma rápida, y no dejar huellas dactilares sobre ellos.

c ) En caso de duda, compra uno nuevo con cubiertas que se puedan quitar fácilmente y utiliza guantes.

No imprimas un mapa del lugar que quieres visitar desde el ordenador de tu casa, mejor desde un cybercafé.

4.6.6 Otros materiales
Antes de marcharte a la acción, es importante vacíes tus bolsillos o que te quites cualquier objeto que lleves encima. Cualquier cosa que se te pueda caer supondrá una pista para los forenses. No lleves el carné de identidad ni cosas que suenen; lleva sólo las llaves que necesites y no el llavero entero. Lleva algo de dinero por si tienes que hacer una llamada.

Los objetos personales que necesites llévalos en un bolsillo cerrado con cremallera y sepáralos de cualquier cosa que necesites para la acción.

Utiliza antorchas de gel rojo para tus trabajos al aire libre, las linternas no alumbran mucha distancia.

4.6.7 El vehículo
Tienes que mantenerlo lo más limpio posible, especialmente si es un coche alquilado. Algunas técnicas son:

a) Cubrir los asientos con plásticos

b) Poner periódicos en las alfombrillas

c) Tener productos de limpieza preparados, especialmente para las furgonetas. Esto incluye bolsas de basura para tirar los periódicos, etc.

Hay razones para todo esto. Si te examinan el coche, seguro que no quieres dejar marcas en él que puedan utilizar en tu contra o que te fastidien la coartada que habías preparado. Tampoco querrás dejarle rastro de barro a la compañía que te lo ha alquilado.

Cada uno debe encargarse de que el vehículo quede limpio y no dejarlo todo en manos de la persona que lo alquiló.

4.7 Ordenar el material y la ropa

Esto es algo para lo que deberías invertir tiempo. Es algo que a menudo se olvida, pero es bastante crucial tengas o no que escapar de la acción.

Cualquier cosa que pueda comprometerte debería quemarse o tirarse de una forma segura. Tirarlo al río o a una papelera a pocos kilómetros del lugar puede que no sea suficiente. Cuanto más relevante sea la acción, más se van a esforzar en intentar buscar pruebas. Que una cosa sea cara no es una excusa suficiente como para guardarla si conlleva otros riesgos.
No guardes cosas para “reciclar” o volverlas a usar si tienen alguna seña distintiva o si no puedes justificar su presencia en tu casa. Algunos objetos no son ilegales, por eso necesitan comprobar que tu los utilizaste para la acción y, de lo contrario, no tendrías ninguna necesidad de tenerlos. Ante la duda, elige la opción que sea más cautelosa.

Los recuerdos de una acción no son una buena idea. La gente puede hacer muchas tonterías con este tema, por eso hay que hacer hincapié en ello con antelación.

Limpia los coches minuciosamente, lávalos y utiliza desinfectantes si es necesario para que, en el caso de que examinen el vehículo, encuentren ahí las mínimas pruebas posibles. Asegúrate de encontrar un momento para esto.

Si vas a guardar material lávalo a fondo con jabón o con bebida alcohólica.

Las cizallas y otras herramientas puede que tengan marcas o raspazos reveladores que puedan relacionarlos con la acción. Intenta repararlos. Si estás pensando en hacerlo, compra el material con antelación y no esperes a comprarlo justo el día de después de la acción.

Si eres tú el que luego te vas a ir con el material, la gente de tu grupo puede ayudarte a quitar las marcas, a limpiar las cosas y, en general, a ayudarte a deshacerte de lo que queráis tirar. Antes de partir, revisa todos los materiales que has utilizado y que has tirado o guardado para ver si están en la lista (la ropa, linternas, herramientas, bolsas de basura, productos de limpieza…).

No destruyas o te deshagas de la ropa que has usado en la acción cerca del lugar de los hechos o de tu propia casa. Cuanto más lejos esté de ambos sitios, mejor, siempre dependiendo de la naturaleza de la acción.

Algunos buenos activistas han sido cogidos simplemente porque tiraron los spray o algunas botellas en un contenedor o en algún parque cercano. Incluso habiéndose tomado su tiempo para tirarlo en algún sitio algo alejado podían haberlo echo más todavía, ya que había huellas dactilares en los objetos.

4.8 Comunicados y fotos

Asegúrate de que puedes enviarlos de forma segura. Si te van a poner en un aprieto, no los envíes. Plantéate esperar un tiempo para que la investigación se calme un poco. Nunca lo envíes desde tu casa o desde tu pueblo, cuanta mayor sea la distancia, mejor. Intenta evitar siempre que sea posible las cámaras de videovigilancia.

Ten cuidado con que nada de lo que diga el texto te delate.

Los ojos de las personas que salgan en las fotos deben taparse incluso si las personas llevan la cara tapada. Ten cuidado con que las fotos no muestren cosas de fondo que puedan delatar el lugar desde donde se han tomado; por eso, pon sábanas de fondo. Las sábanas con mensajes escritos en ellas pueden servir de prueba a la policía si te registran la casa y las encuentran.

4.9 Teléfonos móviles

Si son necesarios para una acción, sugerimos que compréis teléfonos y que no los uséis para llamar a ningún activista. En el momento que un teléfono se usa para hablar con un activista, deja de ser seguro. No deben usarse hasta el día de la acción (excepto para cargar la batería). En este momento deben llevarse a un lugar privado (nunca a la casa de un activista) y prepararlos. Puede ser una buena idea poner los números de teléfono de los otros teléfonos que se vayan a usar en la memoria, para no tener que marcarlos en mitad de la acción.

Cuando ya no se necesite el teléfono, quitadle la batería y deshaceos de él.

4.10 Cabinas de teléfono

Las cabinas de teléfono siguen siendo una buena forma de hacer llamadas anónimas, pero hay puntos en los que debes tener cuidado. Para ello, te aconsejamos lo siguiente:

a) Las cabinas de teléfono no deben usarse más de una vez siempre que sea posible. Si se detecta que una cabina (o varias cabinas) es usada por activistas, la policía seguramente pondrá una cámara. Ya ha habido activistas que han entrado en la cárcel por cometer este error cuando amenazaban a vivisectores de HLS.

b) Deben estar lo más alejadas posibles de tu casa o lugar de trabajo. Ir en bicicleta hasta otras localidades puede ser una buena idea.

c) Evita zonas en las que las cabinas puedan estar siendo vigiladas; por ejemplo, zonas en las que haya mucho tráfico de drogas o el centro de las ciudades (en las que hay muchas cámaras de seguridad). Seguramente un escáner podrá detectar las cámaras de seguridad.

d) Si tienes que hacer varias llamadas de teléfono usa varias cabinas. Si tienes que volver a hacer esto, no sigas el mismo orden de cabinas.

e) Ponte una gorra y ropa discreta. Mantén la cabeza baja. Si no te puede ver nadie, ponte una máscara en la cara.

f) Usa guantes para coger el auricular, y depende de lo que estés diciendo plantéate si deberías poner un paño alrededor de la parte del auricular por la que hablas para no dejar restos de saliva.

g) Las llamadas de una cabina a otra no son seguras, de hecho el estado presta especial atención en ellas por ser sospechosas.

h) Los teléfonos de bares, hoteles, etc, pueden ser buenos lugares para llamar por teléfono.

4.11 Cámaras de video-vigilancia

Las cámaras de video-vigilancia están por todas partes hoy en día, pero no es imposible esconderse de ellas. Estudia donde están, pero ten en cuenta que pueden estar dentro de tiendas enfocando a la gente que pasa por la calle. Cuando hagas la acción no mires hacia arriba. La calidad es muy variada, algunas tienen visión nocturna y grabación de sonidos.

Las cámaras de seguridad permiten a los investigadores fijarse en formas de andar características, así que camina del modo más discreto posible.

4.12 Cuando viajes

Cuando conduzcas ve por las carreteras y autopistas y evita entrar en pueblos y ciudades siempre que sea posible, ya que aquí es donde mayor concentración de cámaras hay. Mantén la velocidad dentro de lo legalmente permitido para evitar que la policía te pare o para que cámaras sensoras de velocidad te fotografíen la matrícula. Es más seguro si vas en un coche alquilado (esto es muy recomendable), porque los coches de la policía a veces tienen cámaras conectadas a ordenadores que pueden registrar tu matrícula y advertir a los policías de que tu coche pertenece a un activista conocido.

El mejor momento para viajar por la noche es durante la hora en la que cierran los bares y después de las 4 de la mañana; de esta manera concuerdas con el tráfico normal. Algunos activistas evitan conducir entre las 23.30 y las 4.00 horas, dependiendo de la magnitud de la acción, y sugieren aparcar en un bosque o en otro lugar y dormir hasta que sea una hora razonable.

Si la policía es avisada inmediatamente puede que no tengas tiempo para alejarte de la zona, en este caso (sobre todo si tienes que hacer grandes distancias) debes plantearte si debes ir por la carretera, ya que puedes ser detenido en puestos de control.

Ten una historia preparada por si te para un control, di que te vas a una fiesta o algo con sentido. Ir vestido de forma llamativa despertará la curiosidad de la policía. Lo mejor es que haya dos personas sentadas en la parte delantera, bien vestidas y preferiblemente un chico y una chica.

Si os paran, no os pongáis nerviosos, puede que no sepan o no tengan pruebas de que habéis cometido un crimen. Es bueno tener bien pensado qué hacer si se da esta situación.

Algunas compañías de alquiler de vehículos tienen un sistema GPS para saber por donde habéis estado. Esto no suele ser un problema si habéis alquilado el coche lejos de donde vivís.

4.13 Si sois seguidos

Es posible que alguien se ponga a seguiros después de haber hecho una acción. Si la acción es pequeña puede que sea mejor seguir como si nada. Pero si la acción es suficientemente grande, quizás deberíais intentar darles esquinazo.

4.13.1 Si sois seguidos a pie
Dividíos en grupos de dos o tres personas, pero no de más gente. La solidaridad está muy bien, pero no deberíais arriesgaros a que os cojan a todos.

Dirigíos en direcciones distintas. Tened un punto y un momento predefinido para reencontraros si esto ocurriese. Si es posible, todos deberían tener un mapa de la zona (sin ninguna marca) y conocer perfectamente dónde están situados los puntos y cómo reconocerlos.

Si te escondes tienes que estar totalmente tranquilo, especialmente si tienes a alguien de pie justo al lado de ti. La clave es relajarse y controlar la mente. Los jardines, los bosques y setos son buenos lugares para esconderse.

4.13.2 Si sois seguidos en coche
Si sabéis con seguridad que tenéis a la policía siguiéndoos, no tenéis nada que perder. Lo más probable es que el conductor sea capturado de todas formas, pero los pasajeros siguen teniendo una posibilidad de escapar. Buscad un buen sitio para dejar el coche y salid corriendo. Si sois capturados, luego tendréis que explicar en el juicio por qué hicisteis eso.

Si quienes os siguen son trabajadores u otras personas que pueden querer agrediros violentamente, intentar evadirlo. No vamos a tocar este tema con mucha profundidad pero si haces una búsqueda en Internet con “técnicas de conducción para darse a la fuga” o “técnicas de conducción de emergencia”, seguramente encontrarás información interesante.

4.13.3 Abandonar el coche
Si el coche debe ser abandonado, hacedlo. La persona que haya dado sus datos para alquilarlo tendrá que dar una explicación a la policía, así que si no está presente debe ser informada de lo que ha pasado, pero ten cuidado con las llamadas nocturnas (tened previsto un código en el que un número determinado de llamadas tenga un significado, pero la persona nunca debe coger el teléfono). Seguramente habrá quedado ADN dentro del coche que implique a los pasajeros, pero esto puede llevarles tiempo para relacionarlo con vosotros. Esta situación puede hacer que los investigadores aumenten sus esfuerzos de espionaje sobre vosotros para encontrar suficientes pruebas.

Puede ser que el coche esté registrado a una dirección o una organización (puede que sólo se pueda hacer en Inglaterra), con lo que las personas a cargo de él no puedan ser identificadas al instante. O podéis decir que el coche ha sido robado.

Hay gente que sugiere que uses matrículas falsas para que si te paran puedas confundir a las cámaras de vigilancia que haya en el camino, mancharlas de barro o modificar los números con cinta aislante. Esto es ilegal. Los vehículos también tienen un número de chasis que puede ser usados para averiguar la procedencia del coche si es encontrado, incluso aunque se le haya prendido fuego. Generalmente no hacen tantos esfuerzos a no ser que estén muy interesados en el caso, e incluso entonces puede que no lo descubran. De todas formas, si quemas el coche eliminarás los restos de ADN.

4.14 Instrumentos para conseguir pruebas

Los micrófonos dirigidos pueden captar conversaciones incluso cuando están situados en un helicóptero, así que no discutas cosas en manifestaciones, y cuando discutas acciones de alto nivel piensa bien dónde lo haces.

Las cámaras de vigilancia para controlarte, no las tienen por qué poner justo fuera de tu casa, las pueden poner en casa de tus vecinos.

4.15 Recapitulación de los hechos

Después de haber hecho la acción, teniendo en cuenta las medidas de seguridad pertinentes, deberíais:

a) Discutir lo que salió bien y lo que salió mal para aprender de los errores para futuras acciones.

b) Respecto a lo que salió mal, planteaos si ha podido poner en riesgo a alguien y actuad en consecuencia. Si esa persona puede enfrentarse a problemas, el resto debería intentar librarse.

c) Recordar a la gente que no hable de la acción, especialmente a otras personas que no hayan estado. La gente querrá comentar la acción (especialmente si ha sido un éxito), es parte de la naturaleza humana. Esta recapitulación servirá, además de aprender para acciones futuras, para desahogarse de esta necesidad.

d) Si alguien tiene que hacer algo más para finalizar el proceso (comunicado, etc.) recordádselo, y si ha surgido algo nuevo que hacer, discutidlo.

4.16 No la cagues en la puerta de tu casa

Esta es una expresión muy usada por activistas expertos. Pero también la usan personas paranoicas como una excusa para no hacer nada.

Es un consejo útil, pero requiere una interpretación. Se refiere a que no atraigas la atención sobre ti de diferentes formas. En primer lugar, no cubras la zona cercana a tu casa con pegatinas y pintadas referidas a la liberación animal y otras luchas. Esto les facilita saber la zona por la que te mueves y por tanto la que deben vigilar para encontrarte. Esto no significa que no hagas acciones en tu ciudad o cerca de ella, pero que no sea obvio que tu calle es el centro del radio de acciones.

En segundo lugar, se refiere a acciones mayores que vayan a desencadenar una investigación elevada y que incluso pueda dar lugar a registros de hogares. Este tipo de acciones no deben realizarse cerca del lugar en el que vives. Si, sabemos que es frustrante vivir cerca de una empresa especialmente cruel con los animales, pero si vas a hacer algo grande contra ella, serás la primera persona a la que investigarán. Por las acciones menores no hay que preocuparse tanto, pero por las grandes si.

Si una compañía tiene un almacén u oficina en tu zona y alguien les hace pintadas o les sella las puertas, lo máximo que pasará (si no capturan al activista en el momento) es que la policía llame a personas que puedan darles información. Si hacen esto significa que no tienen nada a lo que agarrarse. Pero, por ejemplo, si en lugar de eso los activistas intentan quemar el lugar, los activistas de la zona serán investigados de forma intensiva y puede que les registren sus casas. Esta es una actitud común en la policía cuando intenta encontrar pruebas desesperadamente. Pero si quienes han realizado la acción no viven en esa zona, tienen muchas menos posibilidades de ser investigados.

Una regla de oro: cuantas más serias puedan ser las consecuencias, más lejos debes hacer la acción de tu casa.

4.17 Conclusión

Hay mucha información en este apartado y seguramente gran parte no pueda ser aplicada a cualquier situación. Trabaja los puntos que te puedan servir a ti y a tus acciones. Si estás preparando una protesta, no tienes mucho por lo que preocuparte, pero aun así intenta dificultarles las cosas a quienes te investigan.

Recuerda que proteger tu privacidad y no dejar huellas dactilares o ADN no es ilegal.

Aquí hay cosas que no hemos tocado o hemos tratado de forma demasiado superficial. Si crees que hay algo importante que nos hemos dejado de decir, háznoslo saber.


6. Seguridad personal

Consigue todo lo necesario para tus acciones. No hay que hacer acciones de alto nivel si la situación no lo requiere. Si sólo realizas pequeñas acciones y te relacionas con activistas del mismo nivel, solo necesitas una seguridad básica, no es necesario que lleves a cabo todas las medidas de seguridad. Si estás más comprometido y haces acciones más serias, entonces deberás hacer un esfuerzo mucho mayor.

Una regla de oro es que cuanto mayores sean tus acciones, menos pistas debes dar. Por ejemplo, si estás implicado en acciones serias, no es conveniente que vayas a manifestaciones o participes en situaciones en las que puedas ser arrestado y que atraigan la atención sobre ti. Tener contacto con activistas ya conocidos tampoco ayuda, reflexiona sobre cuáles son tus prioridades. Cuanto menos te des a conocer, menores serán las posibilidades de aparecer en el radar del estado y ser investigado.

Un fallo que los activistas ya conocidos suelen cometer es desaparecer de repente de la escena mientras continúan en contacto con otros activistas. Si vas a desaparecer, hazlo progresivamente.

La mayor amenaza hacia tu seguridad depende de la imagen que puedan construir de ti y de tu red de contactos. La policía investiga frecuentemente a la gente nueva que aparece en el movimiento o en un grupo activo ya conocido, así consiguen averiguar quiénes son y si les interesa investigar más a la persona. Estas investigaciones son rutinarias y la gente cuando descubre que está siendo investigada suele cometer la equivocación de pensar que tiene problemas serios y que le pueden registrar su casa en cualquier momento. La realidad es que has aparecido en su radar y sólo quieren saber más cosas de ti por si las necesitasen en el futuro.

Otro motivo para vigilarte es confirmar información que les ha llegado sobre ti a través de otras fuentes como teléfonos pinchados y confidentes de la policía. Por ejemplo, quieren saber si es cierto que vas a ir a un funeral.

Es desconcertante cuando te pasa por primera vez, pero estate tranquilo, no te pongas paranoico, simplemente estate alerta. El pánico sólo va a servirte para que se den cuenta de que tienes algo por lo que esconderte y puede traer más atención.

Saber que estás siendo investigado o que te han puesto micrófonos en casa puede afectarte psicológicamente. Es una desagradable intrusión en tu espacio y en tu vida privada. No le des más importancia de la que tiene o aumentará tu paranoia. Coméntaselo a los activistas de confianza con los que trabajes y pensad juntos en formas de esquivar la vigilancia. Es importante que recuerdes que te están investigando porque tus acciones están logrando objetivos y eso es lo que importa. Si haces las cosas bien podrás burlar a la vigilancia.

6.1 Manejar a la policía

La policía sabe menos de lo que pretende hacernos creer. Un truco que usan mucho es tratarte por tu nombre o dejar caer algún dato sobre ti en la conversación. Si piensas en esto detenidamente, comprobarás que esta información apenas tiene importancia y sólo muestra que han investigado un poco y, ¿qué importa? Piensa en por qué usan estos trucos. Si te dan a entender que te están investigando es porque te quieren asustar. Si te estuviesen vigilando de forma seria no intentarían que te dieses cuenta. En lugar de eso lo que quieren es que te pongas paranoico o que te asustes y cometas un error. Estate tranquilo y analiza cómo puede afectar a lo que planeas hacer como activista. Por nuestra experiencia, generalmente afecta muy poco.
La policía quiere saber principalmente dos cosas sobre ti: tus ideas y tus contactos. Dicho de otra manera, quieren saber lo que quieres hacer y con quien lo quieres hacer. El departamento de inteligencia policial no tiene por qué investigar un delito concreto, sino que puede intentar conseguir información general. De esta forma, cuando se comete un delito ya saben a donde dirigirse, intentando que no de tiempo a los activistas a deshacerse de las pruebas.

Es habitual que haya policías buscando información en manifestaciones, y la gente se pone muy nerviosa cuando ven a los policías haciendo fotografías. En realidad, si quieren mostrar tu presencia en la manifestación, con una fotografía les basta. Lo que de verdad les interesa es saber quién habla en público (según su forma de pensar ellos son una especie de organizadores) y quién habla con quién. Les interesa mucho saber quién es amigo de quién para hacerse una idea de cómo funciona la red. La próxima vez que vayas a una manifestación fíjate en su forma de actuar y trabajar. Fíjate en a quién fotografían y qué es lo que hacen.

A un nivel más personal, tus oponentes tienen los mismos prejuicios que el resto de la sociedad en lo que a formas de vestir o estereotipos se refiere. Si llevas camisetas radicales apoyando al ALF o con mensajes políticos provocativos, o si llevas una estética militar que transmite imagen militante, o una estética punk, entonces atraerás su atención.

La ropa y la estética te pueden parecer importante, pero si vas a ser un activista serio, deberás evitar llamar la atención. Esta bien ser “un individuo”, pero si estás haciendo cosas que pueden atraer la atención del estado, ¿por qué ayudarles? Por desgracia no vivimos una utopía, así que los activistas comprometidos tendrán que hacer ese sacrificio. La idea es no destacar en la sociedad que te rodea. Usa ropa discreta todos los días y lleva un corte de pelo que llevaría un ciudadano corriente. Se podría debatir qué es lo “normal” en la sociedad, pero la realidad para un activista es que los estereotipos son muy claros. Estos debates teóricos deberían ser mantenidos al margen de la práctica. Si tu propósito es mantenerte al margen y seguir activo durante mucho tiempo, no intentes llamar la atención.

Una persona que lleva chaqueta militar es muy fácil de distinguir. Sólo con llevar una cazadora llamativa es suficiente para facilitarles el seguimiento. Fijarse en las formas de vestir es más sencillo que fijarse en aspectos de la casa, a no ser que haya otros aspectos que llamen la atención (barba, gafas de sol, cortes de pelo, etc.).

Si la policía te investiga de forma seria pretenderá que no te enteres. Aun así un error frecuente de los paranoicos es pensar que esto se lo hacen a todo el mundo constantemente. Simplemente, el estado no tiene tantos recursos. Esas investigaciones las dedican a activistas a los que consideran verdaderas amenazas. A no ser que estén realmente interesados en cogerte, te investigarán de forma intermitente actualizando la información que tengan de ti, usando policías de paisano.

6.2 En casa

A continuación hay algunas técnicas y consejos para protegerte en el hogar. Aquí la regla de oro es preguntarte “si la policía viene, ¿qué pueden encontrarme que me traiga problemas?”

La otra regla de oro es no hablar NUNCA dentro de casa de nada que te pueda traer problemas. Salir al jardín a discutir estas cosas tampoco es seguro. Incluso aunque estés convencido de que no te están investigando, no te arriesgues.

Si alguien viene a buscarte para hablar de una liberación o un sabotaje, o para hablar de un tema arriesgado, iros a dar un paseo. Si es posible iros por un camino que tú no suelas usar, y cámbialo constantemente. Por supuesto, deja el teléfono móvil en tu casa.

6.2.1 Controla la información de tu casa
Quema tu basura, cartas personales y facturas. Ahí hay mucha información importante sobre ti, tus hábitosy tus contactos. Es mejor no dejar textos tuyos escritos a mano para que no reconozcan tu letra.

Acostumbrate a no dejar descuidadas cosas como tus cartas, anotaciones, etc, en el lugar a los que algún confidente pueda tener acceso.Dependiendo de tu pasado, tu situación actual y las actividades que llevas a cabo, plantéate si es conveniente que tengas revistas y textos radicales en tu casa. Si no eres una persona conocida, o actúasindependientemente, este tipo de material puede servir par demostrar que estás interesado en el movimiento o en una campaña concreta.

Los diarios no son una buena idea, incluso si los escondes bien. Si se te ocurre un buen escondite, puedes estar seguro de que no vas a ser el único y que los policías especializados en registros ya conocen ese lugar. Esto incluye detrás de los cuadros, debajo de tablas, en cisternas, pegados bajo los armarios, dentro de almohadas, etc.

A pesar de esto, si te registran policías inexpertos hay bastantes posibilidades de que no reparen en algunos detalles, hemos oído muchas historias de policías que no ven cosas obvias. Sólo tienes que analizar la situación, pensar en las posibilidades que hay de que te haga un registro policías serios y qué peligro te puede suponer esa información.

Cualquier información arriesgada debería introducirse en un disco de ordenador y encriptarla con PGP. De esta forma es difícil que accedan a la información aunque encuentren el disco.

No le dejes a nadie en quien no tengas total confianza tus llaves de casa o del coche.

6.2.1.1 Prepárate para un registro
Si crees que te pueden hacer un registro en algún momento –por ejemplo porque una acción ha salido mal o ha ocurrido algo gordo en tu zona-, mantén todo el material que pueda darte problemas en un mismo lugar, así si te lo tienes que quitar de encima rápidamente no perderás el tiempo en buscar nada. Seguir un proceso para usar la información arriesgada facilitará mucho las cosas, te ayudará a no perder material y te proporcionará un gran control sobre él.

Recuerda que si estás siendo observado y actuás movido por el pánico, esto será detectado y atraerás la atención sobre ti mismo. Ésta es una de las causas por las que la policía llama a la puerta de los activistas. Puede que ya sepan que no les vas a contar nada, pero así lo que pretenden es asustarte para ver como reaccionas.

Un consejo: si te visita alguien no empieces a llamar a la gente que vaya a participar en la acción. Las llamadas realizadas tras una visita recibirán más atención y puedes señalar a gente que para ellos había pasado desapercibida.

Debes sacar de tu casa el material peligroso de forma discreta, calmada y como algo normal, no de forma furtiva. Esto no quiere decir que no hagas una contravigilancia, pero hazlo de forma discreta. Cualquier material peligroso (incluyendo cualquier cosa relacionada con el objetivo, incluso si es un simple panfleto) debe ser eliminado antes de la acción, nunca después. Esto también se refiere al material inofensivo (por ejemplo, una revista de Greenpeace puede ser usada para demostrar que estás en contra de los transgénicos), y esto te puede traer problemas, especialmente si tu objetivo está mencionado.

Si te enteras de que se ha hecho algo y piensas que puedes recibir una visita por ello, estate tranquilo, piensa qué es lo primero que debes sacar de casa. Llama a gente de confianza para que vaya a tu casa para ayudarte a sacar las cosas o para que se “lleven sus cosas”. Otra vez, planead esto con antelación, te facilitará el proceso el día que lo necesites. Si te pones a prepararlo todo cuando te están vigilando o cuando llaman a tu puerta es demasiado tarde y no tendrás la mente despejada; además, tus amigos no estarán preparados para ayudarte si no les has advertido.

Depende de donde vivas puede que, incluso improvisando, puedas escaquearte. En una ocasión la casa de un activista iba a ser registrada, así que cogió rápidamente el ordenador y lo escondió en el jardín de unos vecinos sin ser visto.

Incluso si no tienes nada por lo que preocuparte dentro de casa, la atención por parte de la policía es inquietarte. Muchas veces (pero desgraciadamente no siempre) esas visitas son para asustarte e intimidarte, por tanto deberían intentar usarse para hacerte una idea de la información que tienen sobre ti y las pruebas de que disponen. Si tienen muchas pruebas no perderán el tiempo en intentar hablar contigo amistosamente, sino que te arrastrarán hasta la comisaría más cercana para intentar interrogarte de forma menos amistosa.

Si entras en un estado de paranoia e inactividad, les habrás dejado ganar. Hay activistas a los que se les registra la casa con bastante frecuencia y que siguen haciendo acciones de muy alto nivel.

6.2.2. Teléfonos, ordenadores y correos electrónicos
Sonidos interrumpidos, chirriantes o ecos no tienen por qué indicar que te están escuchando, pero puede ser que estén intentando que te entre la paranoia. Lo cierto es que si quieren escuchar lo que dices por teléfono, tu no tienes por qué notar nada. Lo mismo ocurre con los mails y teléfonos móviles. Nunca digas nada por teléfono que no admitirías haber dicho en un juicio. Si planeas las cosas por teléfono te estarás poniendo a ti, a tus compañeros y a vuestros planes en peligro.

Incluso si de lo que estáis hablando no es ilegal, piensa lo mucho que les puede servir para hacerse una idea de los perfiles de cada activista.

Sitios como GCHQ (el texto es inglés) controlan todas las conversaciones por teléfono o mail. Esto lo consiguen por medio de programas sofisticados que se activan con palabras clave, a veces también las engloban en un contexto. No son infalibles, pero es mejor tenerlo en cuenta. El uso de códigos apropiados funciona, pero nuestra experiencia nos ha demostrado que a veces comprobarán la verdad de estas historias falsas. Por ejemplo, un activista fue seguido fuera de Inglaterra hasta fuera de un funeral familiar porque el estado creía que el funeral era una tapadera para hacer otra cosa. El mejor consejo es evitar hacer planes por teléfono o por mail, a no ser que el mail esté encriptado.

Algunos activistas recomiendan usar el programa Skype si tienes internet para llamadas. La ventaja de este sistema es que no va a haber un registro de a quién llamas, cuantas veces y cuanto tiempo. De todas formas es importante que quede claro que te pueden seguir escuchando con micrófonos en casa o por la red. Cuando no te vigilan estrechamente sólo quieren tener un perfil de ti, pero no confíes en esto si estás haciendo cosas serias.

Cuando escribas mails usa PGP para todo. Cuanta más gente use este programa, mejor. Busca información sobre seguridad en otros lugares.

Recuerda que el teléfono y el mail son útiles sólo para facilitarte e iniciar algunas cosas, pero tienen limitaciones.

6.2.3 Correo
El correo se puede abrir fácilmente. A veces lo hacen de forma obvia, otras no. Un signo en el que hay que fijarse es que el correo te llega de golpe cada pocos días. Otro son desgarros en la solapa.

Cuando envíes cartas, pega con celo o pegamento los bordes del sobre para que les sea más difícil sacar la carta (esto lo hacen usando pinzas con las que enrollan la carta y lo sacan por el hueco del sobre). Puedes usar otras formas de sellarla para que no abran el sobre echándole vapor. Los sobres pueden también abrirlos usando esprais especiales.

De todas formas, hay muy pocas formas de saber si ha sido interceptado o no, así que no escribas nada en cartas que pueda incriminarte a ti o a otros.

Un viejo truco de los investigadores (aunque no muy usado actualmente) era escribir cartas a un activista haciéndose pasar por otra persona del grupo o por una de otro grupo para crear discordia entre ellos, así que estate alerta. Si el lenguaje de un mail o una carta no concuerda con el autor, puede que no lo haya escrito él. Si tienes duda, ponte en contacto con el autor y pregúntaselo directamente.

Cuando vayas a enviar algo puedes aplicar casi todo lo que ya se ha dicho. Cualquier cosa comprometedora debes hacerla lejos de tu zona.

6.2.4 Estate alerta de intrusos
El estado puede entrar a cualquier casa que le interese, así que son totalmente inseguras. Por supuesto, si no haces nada comprometedor dentro, no hay por qué preocuparse. No deja de ser algo desagradable, pero un buen activista debe aprender a convivir con ello si quiere lograr sus objetivos.

Hay muy pocas cerraduras, si es que hay alguna, que pueda comprar un activista y que no pueda abrir la policía. Dicho esto, si tu cerradura de repente se resiste mucho y funciona diferente puede ser un signo de que hayan intentado entrar.

Mantén tu casa limpia. Es mucho más fácil darse cuenta de si han entrado, ya que apreciarás mejor si las cosas pequeñas se han movido. Es un tema psicológico.

En las ventanas (si vives en un primer piso) y otros lugares estratégicos, deja una capa de polvo. De esta forma si alguien los toca, dejará una marca.

El problema de dejar marcadores para ver si han abierto la puerta es que al abrir tú la puerta los puedes mover, así que es imposible saber si han entrado. Un truco es poner de pie en el suelo un cigarro apoyado en su filtro, encenderlo y dejar que se consuma hasta que quede una columna de ceniza. Cualquier persona que camine cerca tirará la ceniza sin poder reponerla (a no ser que lo limpien y empiecen de nuevo). El cigarro tiene que colocarse en algún lugar que no se vea demasiado y que no lo puedas tirar tú al entrar.

Amontonar pelos con saliva no es especialmente efectivo, ya que al secarse la saliva los pelos pueden esparcirse por el suelo.

Nota de Acción Vegana: una alternativa es hacer cilindros de cartón en los que puedas poner encima una pelota de ping-pon. Debajo de cada pelota escribes un número. Colocas los cilindros con las pelotas en fila formando una serie de números, por ejemplo tenemos cuatro cilindros en fila con sus pelotas formando la serie 6-2-9-1. Esta fila se coloca cerca de la puerta de entrada de tu casa de forma que al abrirla más de lo estrictamente necesario se caerán las pelotas de los cilindros. Si entra la policía volverá a poner las pelotas encima, pero no usarán la misma serie.

Las alarmas son un método caro, pero tampoco es muy efectivo. Podrán evitar que la policía use métodos sencillos, pero no pueden hacer nada frente a métodos sofisticados, especialmente si estás lejos cuando se active la alarma. Si crees que puedes entrar en tu casa, o en tu oficina, entonces lo mejor que puedes hacer es no dejar ahí nada que les pueda interesar. Por supuesto, no tengas material comprometedor a la vista.

Un consejo: escondites posibles son las bolsas y cajas de comida, pero no sirven siempre.

6.2.5 Micrófonos en casa
La policía (y detectives privados) tanto en intrusiones como en registros oficiales, pueden poner micrófonos en tu casa. Por ello, no debes decir nada que no reconocerías haber dicho en un juicio, que pueda estropear tu plan de acción, o que te ponga a ti o a otros en un compromiso.

Los micrófonos tienen muchos mecanismos y tamaños, la mayoría se activan con la voz. Trucos como música alta de fondo no van a servir de nada.

Los micrófonos duraderos pueden ser escondidos en teléfonos y contadores de luz, desde donde se conectan con el sistema central durante tiempo indefinido. Otros funcionan con pilas y tienen una duración limitada. Pueden esconderse en armarios, camas, almohadas (las charlas nocturnas en voz baja con la pareja no son seguras), sofás y otros muchos lugares, incluso ropa. Pueden también introducirse en adornos, lámparas, etc. Vigila la parte superior de las puertas.

Lo más importante para la policía es recuperar la información captada por el micrófono. A veces tienen que ir ellos mismos a buscarla, y otras veces los transmiten a receptores de radio. Los primeros son muy difíciles de detectar y se suelen descubrir en mudanzas o reformas. Los últimos se pueden descubrir utilizando escáneres, ya que utilizan hondas de radio que pueden ser detectadas.

6.2.5.1 Escáneres
Los escáneres son sencillos instrumentos que se activan con hondas de radio. Pueden adquirirse en tiendas (en Inglaterra los puedes comprar en Maplins) o a través de Internet, y tenerlos no es ilegal. Sólo hay que seguir las instrucciones de uso. Lo normal es que tengas que ir por toda la casa con el escáner a unos 20 centímetros de la pared mientras hablas sin parar. Muchos micrófonos se activan con la voz, por lo que si no los activas, no podrás detectarlos con el escáner.

El mayor problema es que los escáneres están siempre atrasados con respecto a los micrófonos. Cuando se consiguió que los escáneres fueran capaces de detectar frecuencias de 2GHz, los fabricantes de los micrófonos sólo tuvieron que aumentar su frecuencia hasta 3GHz. Los escáneres realmente efectivos cuestan miles de euros y requieren a un profesional para su uso.

Por una parte, los micrófonos que pueden ser detectados con escáner son bastante frecuentes. Por otra parte, si no detectas ningún micrófono puedes pensar equivocadamente que no te están vigilando; además, quitar los micrófonos puede hacer que la policía aplique técnicas de vigilancia más sofisticadas. En realidad, si tomas las debidas medidas de seguridad, no debe preocuparte que te pongan micrófonos.

6.2.5.2 Tu coche, tu jardín y zonas abiertas
Muchas personas registran sus casas buscando micrófonos, pero se olvidan del coche, del garaje, del jardín y de lugares exteriores ideales para quedar, como parques cercanos. Todos estos lugares ya se han usado para poner micrófonos, por lo que deberían revisarse (especialmente el coche y el jardín). Vigila también las cabinas de teléfonos de tu vecindario.

6.2.5.3 Sistemas de vigilancia de alta tecnología
Incluso si sabes de lugares que no tienen micrófonos, hay otras formas de escucharte. Por ejemplo, si saben que vais a quedar en una casa, puedes dejar un coche aparcado y poner dentro un micrófono dirigido de largo alcance que pueda captar conversaciones a través de las paredes.

También pueden usar láseres enviados a través de ventanas para escuchar conversaciones y captar imágenes de las pantallas de tu ordenador. No conocemos a nadie con quien hayan empleado estas técnicas, al parecer la tecnología actual suele ser de baja calidad, especialmente cuando hay cortinas en las ventanas. Pero una vez más, si quieres estar seguro no digas nada comprometedor dentro de tu casa.

6.3 Tu barrio y tus vecinos

Es importante que sepas quienes son y donde viven tus vecinos. Se amable con ellos. No necesitas decirles que eres políticamente activo aunque en ocasiones podría ser una ventaja.

Vecinos (o compañeros de trabajo) pueden ser una fuente de información, tanto para ti como para la policía. Se sabe que la policía suele hacer preguntas a los vecinos, especialmente a los más cotillas, para conseguir información sobre ti y tus actividades. Algunos vecinos irán más allá y empezarán a observarte ellos mismos o les dejarán colocar cámaras de vigilancia ocultas en su propiedad. La policía no tendrá problemas en mentirles sobre ti para conseguir que cooperen.

Si te llevas bien con los vecinos puedes descubrir gracias a ellos a los policías que les preguntan sobre ti, y además cooperarán menos con la policía. Si han decidido colaborar, seguramente cambiarán de actitud hacia ti, lo que levantará sospechas.

En una ocasión, un activista descubrió una cámara que habían colocado en el edificio de enfrente porque el portero de ese edificio no supo guardar el secreto y se lo contó a un vecino amigo del activista. Otro descubrió una cámara porque un vecino suyo al poner la tele vio su propio portal en la pantalla.

Es importante que conozcas bien tu zona. Dibuja un mapa con las ventanas cercanas a tu casa y obsérvalas. Relaciona las casas y las ventanas con las caras de sus propietarios. Fíjate en las ventanas que nunca tienen las luces encendidas o en las que tienen persianas y cortinas que nunca se cierran del todo. Esto no quiere decir que te estén vigilando, pero es algo a tener en cuenta.

Conocer las caras también es bueno porque si aparecen cuando vas a hacer una acción o en un lugar en el que no deberían estar, puedes sospechar de que son policías. Es algo improbable, pero ya ha pasado más de una vez, incluso en una acción en la que se pensaba que podía haber mucha vigilancia.

Igual que con los micrófonos, ser vigilado no debería ser una gran amenaza si tomas las debidas precauciones. Al acabar la jornada, quienes te están espiando deben mostrar sus resultados. Si no consiguen nada espiándote y poniéndote micrófonos, acabarán por dejar de hacerlo o al menos reducirán su esfuerzo.

Debes conocer la actividad “habitual” de tu barrio. Fíjate en los coches aparcados en lugares inusuales o en cruces que les permitan saber a qué dirección vas desde tu casa.

Generalmente estos coches no tendrán ninguna característica llamativa aparte de una persona en su interior durante largos periodos de tiempo. Algunas cosas en que fijarse son la falta de pegatinas del concesionario, ruedas nuevas y más de una antena. Incluso si la persona de dentro te está dando la espalda, puede verte con el espejo retrovisor. Los vehículos de empresas no son difíciles de conseguir y pueden ser muy útiles para vigilancias, así que fíjate a que casa van los trabajadores y qué es lo que hacen.

Algo muy útil para averiguar si te están espiando, tanto en casa como en una reunión es que una persona salga de casa para pasear al perro o comprar algo, así esa persona puede fijarse en si hay alguien en un coche sospechoso. Se debe pasar por el mismo lugar entre 15 y 30 minutos más tarde para ver si esa persona o personas siguen ahí.

Estos detalles no aseguran que se trate de espías, pero es conveniente que memorices la matrícula y el color, así si vuelven a aparecer sospecharás de ellos al instante. Si tienes fuertes sospechas sobre un coche o una furgoneta, acércate y ponte a atarte los cordones para observar con atención:

a) ¿Tiene unas ruedas demasiado buenas para el modelo?

b) ¿Tiene mapas en su interior?

c) ¿Han quitado la pegatina del concesionario que suele haber en el cristal de atrás?

d) ¿Tiene una antena especialmente buena o más de una?

e) ¿El vehículo o sus ocupantes se giran hacia el sitio donde estás?

f) Si el vehículo supuestamente pertenece a una compañía, llama a la compañía para comprobar si es cierto (inventate una historia como que bloque tu salida de garaje)
Nada de esto es una prueba irrefutable, pero son cosas que levantan sospechas.

6.4 Tu coche
Tu coche es una buena forma de saber dónde estás y construir un esquema de tu actividad. Esto es especialmente peligroso si usas el coche en una acción. Para minimizar esto, registra el coche en un apartado de correos y cambia el propietario con frecuencia.

6.5 Defensa personal
La seguridad incluye protegerte de daños físicos. Cuando sales a hacer acciones no puedes saber qué perturbado puede atacarte, y eso incluye a guardias de seguridad, granjeros, etc. Aprender unos cuantos movimientos básicos para quitarte de encima a tus atacantes puede ser muy importante.

En las clases de defensa personal te enseñarán lo necesario.

7. Seguimientos

En la sección anterior hemos comentado el espionaje que te hacen los policías en la zona de tu casa, pero también te pueden seguir cuando vas de un sitio a otro.

Si te siguen expertos serán muy difíciles de detectar. Si eres el objetivo de una gran operación policial, emplearán muchos recursos para atraparte. Es extraño que sólo usen un coche durante el seguimiento. En una operación usaron 14 coches distintos para seguir a un activista en la autopista. El problema aquí es que cuando uno deja de seguirte aparece otro. El seguimiento les resulta más sencillo cuando sigues una rutina.

De todas formas, los seguimientos ordinarios no suelen contar con tantos recursos y pueden ser detectados con algunos de los trucos que se comentan a continuación.

Las sospechas de que una cara o un coche ya los has visto antes no son pruebas suficientes de que te están siguiendo, tienes que estar realmente seguro; sólo cuando estas cosas empiezan a repetirse una y otra vez, puedes sospechar seriamente. No hablaremos aquí sobre las técnicas que usan para hacer seguimientos –esta información está disponible en Internet, a parte de decir que en la mayoría de los seguimientos participa un equipo de personas por lo que las caras así como los vehículos aparecerán y desaparecerán continuamente. Lo importante para los activistas es que estén atentos y que fuercen a los que le siguen a delatarse a si mismos, para así poder conocer las caras y los vehículos a los que deben prestar especial atención. Acordarse de las caras puede resultar difícil, por lo que es mejor intentar recordar ciertos rasgos mejor que caras.

Si sospechas que te están siguiendo puedes intentar deshacerte de ellos o confirmárselo. Para los activistas, sugerimos que se centren en confirmarlo para poder actuar en consecuencia. El problema de deshacerse de un profesional o de un grupo de policías es que no sabes cuántos son realmente, por lo que puede empezar a seguirte otro que no hayas identificado. Es importante que recuerdes bien lo que has notado (o escribe una nota para que no se te olvide) por si acaso la misma cara o el mismo vehículo aparece en otro lugar.

Otra situación es aquella en la que estás a punto de hacer una acción. Mirar bruscamente a tu alrededor y actuar de forma extraña les causará la impresión de que vas a hacer algo, por lo que aumentarán su atención. Ésta es la razón por la que las técnicas de contravigilancia deben emplearse con regularidad, así que incluso si te están controlando verán estas conductas como parte de tu vida y no como cambios repentinos. Además, cuanto más practiques, más discretamente lo harás.

A veces es mejor pecar de ser discreto. Recuerda que a todos los activistas les vigilan en un momento u otro ya que las autoridades quieren tener un perfil de cada uno, por lo que es preferible intentar que no te presten mucha atención a ser posible.

7.1 Vehículos

Si crees que te pueden estar siguiendo, empieza a usar rutas y técnicas que lo harían evidente. A continuación veremos varias técnicas para identificar y comportarnos cuando nos siguen.

a) Matrículas

-Memoriza las matrículas: si sospechas de un coche, fíjate en su matrícula y modifica sus letras en una palabra fácil de recordar; por ejemplo, las letras ARL las puedes transformar en ARboL. Las palabras son más fácil de recordar que las letras y los números, y si ves que esa palabra te aparece repetidas veces, te darás cuenta.
-Estate atento a las matrículas en las que no aparece el nombre del concesionario; Los coches de la policía secreta suelen carecer de esto. Que conste que esto no garantiza que el vehículo te siga.