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Kevin Jonas escribe sobre SHAC y su arresto + Texto de Kevin antes de entrar en prisión en el 2006 [extraido de La Cizalla Acrata]

Sobre SHAC y mi arresto

Paremos la crueldad con los animales de Huntingdon

Paremos la crueldad con los animales de Huntingdon se formó en Noviembre de 1999 en Inglaterra con el propósito que su propio nombre indica, parar la crueldad que los laboratorios de la compañía HLS ejercía sobre los animales en los que experimenta, y que tienen sucursales tanto en Inglaterra como en los Estados Unidos, cerca de Princeton, New Jersey. La compañía es una organización dedicada a la investigación por contrato y trabaja para las mayores empresas farmacéuticas del mundo, así como para compañías agroquímicas, químicas industriales, y empresas relacionadas con la fabricación de productos para el hogar. Cada año, las investigaciones de HLS matan (aproximadamente) unos 180.000 perros beagle, ratones, primates, conejos, gatos, animales de granja (cabras, pollos u ovejas), conejillos de indias y ratas para testar una serie de productos: pastillas para adelgazar, pastas de dientes, cremas para el bronceado, suplementos alimenticios, adhesivos o pesticidas. Los animales que se encuentran en procesos de testeo sobre ellos se enfrentan a semanas, meses o incluso años de envenenamientos, soledad, y violentos experimentos invasivos.

HLS llamó la atención del movimiento por los derechos de los animales en 1989 y mas recientemente, a finales de los noventa, varios grupos de defensa de los animales (como la Unión británica contra la vivisección o PETA) se infiltraron en estos laboratorios y documentaron la horrible crueldad a la que los animales se enfrentaban día a día en ellos. Los vídeos mas famosos que se pudieron conseguir en aquellas infiltraciones mostraban a trabajadores de HLS dando puñetazos en la cara a un beagle de tan solo cuatro meses, golpeando a animales que permanecían dentro de sus jaulas, introduciéndoles violentamente tubos por sus gargantas y diseccionando a un primate vivo y semi consciente.

En el Reino Unido surgió un gran movimiento en 1999 que movilizó a miles de personas a protestar y crear campañas con el fin de cerrar para siempre la última granja de cría de gatos para la vivisección, así como un criadero de beagles para el mismo propósito, el último criadero de primates destinado a la investigación y un criadero de conejos. Y lo consiguieron. Las campañas salvaron miles y miles de vidas y lo mas importante, demostraron que la industria de la vivisección no era impermeable a los “ataques” de los activistas.

Tuve la gran suerte de vivir en Londres durante el tiempo que duraron estas campañas y participé en varias de ellas. HLS fue elegida como otro objetivo para una campaña por unas cuantas razones estratégicas. El laboratorio estaba empezando a tener mala imagen y su lista de clientes no era muy estable tras las imágenes que PETA distribuyó en los media tras las infiltraciones.El movimiento por los derechos de los animales en el Reino Unido decidió que si realmente querían amedrentar económicamente a la industria de la vivisección debían de escoger objetivos mas ambiciosos que los criaderos de animales. HLS les proveyó de una oportunidad en el momento adecuado y por las razones adecuadas, cerrar el mayor laboratorio de experimentación animal de Europa y así dañar a toda la industria. El modelo de campaña usado para cerrar HLS debía ser diferente al usado hasta entonces para cerrar un criadero llevado por una sola persona con un par de empleados, aquí se hablaba de cerrar una multinacional con 1200 empleados y el apoyo económico de la industria farmacéutica cubriéndoles las espaldas (300 billones de dólares al año). Tomando como ejemplo la campaña de boicot que se llevó a cabo contra el Banco de Sudáfrica en protesta por el apartheid se comenzó con SHAC. Mediante cuidadosas investigaciones y campañas de publicidad bien ejecutadas se logró convencer a un gran número de bancos, compañías de seguros, empresas de inversión, proveedores de laboratorio y algunos clientes que si bien HLS no podía subsistir sin ellos, ellos sí podían hacerlo sin HLS.

La emoción que causó la pionera forma que adoptó la campaña de SHAC se extendió por el movimiento ecologista de todo el mundo a toda velocidad. A parte de los dos grupos principales, SHAC Reino Unido y SHAC Estados Unidos (formado en Mayo del 2001), SHAC tenía organizaciones participantes en 18 países diferentes. En los Estados Unidos 17 estados vieron como varios grupos comenzaban a hacer manifestaciones y cada uno de los cincuenta estados tenía gente que apoyaba la campaña, mandando contribuciones o escribiendo cartas y haciendo llamadas telefónicas a empresas relacionadas con HLS. Y los efectos de todo esto se notaban, desde su creación hasta hoy HLS ha perdido el 90% de sus valores. Compañías como Charles Scwab, Merryl Lynch, Citibank, E*Trade, HSBC, Deloitte and Touche, Marsh McLellan, The Royal Bank of Scotland, y literalmente cientos de otras han cortado sus lazos con HLS debido a las protestas o a la presión de la publicidad que se hacía contra ellos por apoyar a los laboratorios. HLS tuvo que cerrar uno de sus laboratorios en el Reino Unido. El laboratorio estuvo al borde de una hipoteca un par de veces y solo se mantuvo abierto por la intervención del gobierno británico y estadounidense, y que, sin que hubiese un ejemplo similar precedente, le proveyó de servicios bancarios y de seguros. El laboratorio ha sido mantenido a flote económicamente debido a los préstamos multimillonarios de su presidente. Hoy en día la compañía (redomiciliada en los Estados Unidos en 2003 como LSRI, como un intento fallido de evitar mas protestas) no tiene un listado financiero porque ninguna comapañía compartiría sus acciones comerciales. HLS ha sido expulsada de la Bolsa de valores de Londres, de la Bolsa de valores de Nueva York e incluso del tablón de anuncios de la NASDAQ. Creo que ni siquiera es posible encontrarles hoy en día en las páginas amarillas.
Los Estados Unidos contra SHAC Estados Unidos
En Mayo del 2004 otros seis activistas y yo fuimos acusados por un gran jurado de New Jersey (Es llamado el “Gabinete de la medicina de America” debido a la gran concentración de compañías farmacéuticas que tienen base allí). Nos acusaron de seis cargos.

El primero es por una ley de 1992 que nunca antes había sido usada y que se llama el “Acata de protección de las empresas relacionadas con animales” (modificada en 2002 para pasar a llamarse “Acta de protección de las empresas relacionadas con animales contra el terrorismo”, ya que después del 11 de Septiembre parece ser que todo es terrorismo).Dicha ley dice que cualquier persona que usa una instalación de comercio interestatal para perturbar físicamente a una empresa relacionada con los animales es culpable de un delito federal. En mi caso,el gobierno alegó que SHAC Estados Unidos, teniendo una página web, cruzó las barreras de los estados con el propósito de cerrar HLS. La consecución del cierre de HLS sería una perturbación física y cualquiera que estuviese relacionado con la campaña sería culpable de conspiración. Este cargo es el peor para mí, porque ahora, por una cuestión de jurisprudencia con mi condena (mientras dure la apelación) hace que cualquier campaña abolicionista sea un delito federal. Cómo se aplique esto puede ser aterrador. Protestar por el cierre de peleterías, granjas factoría, circos, etc se puede convertir en un auténtico riesgo. Grandes organizaciones como PETA son predeciblemente los próximos objetivos de esta ley si mi apelación consigue ser desestimada por el gobierno.

Los cargos dos, tres, cuatro y cinco tienen que ver con “acecho interestatal” (“ciber acecho” para ser mas exactos), porque SHAC Estados Unidos tiene una página web y esa página hizo que tres personas (de las que no había oído hablar hasta que se me acusó de “acecharlas”) temían por su integridad física y sus vidas. Como ya sabéis, una buena parte de la campaña SHAC fue una muestra entusiasta de apoyo a formas alternativas de activismo. SHAC Estados Unidos, la organización , apoyó la desobediencia civil electrónica, aplaudió las acciones del Frente de Liberación Animal cuando rescataron cachorros del interior de HLS, y abogó por realizar piquetes en las casas de gente relacionada con la empresa, al estilo de los que realizaba Cindy Sheehan (activista pacifista estadounidense). La página web tenía un listado con los nombres de las empresas que tenían relación con HLS, y otra con los nombres de los ejecutivos de esas empresas así como información sobre cómo contactarles. Algunos activistas que visitaban la página de SHAC usaron esa información para escribir cartas pidiéndoles que abandonaran su relación con esos laboratorios, mientras que otros las utilizaron para realizar protestas y piquetes a las puertas de sus domicilios. Tres de estos ejecutivos testificaron en el juicio, diciendo que pensaban que sus direcciones estaban ahí puestas para que el movimiento por los derechos de los animales (que en 25 años de historia en los Estados Unidos no ha dañado a nadie) les pudiese matar.

Aun no habiendo oído nunca nada sobre la gente a la que supuestamente “ciberacechaba”, no habiendo estado en las ciudades donde vivían o no habiendo ni siquiera tenido la mala suerte de haber tenido contacto con ellos de ninguna forma, según el gobierno y un jurado de idiotas de New Jersey yo era culpable de las acciones que cualquiera pudiese cometer (hubiesen o no hubiesen visto previamente la página web) y todo por ser una de las cabezas visibles de SHAC Estados Unidos.
El sexto cargo tenía que ver con la conspiración para violar el Acta de Decencia de las Comunicaciones federales. El gobierno alega que SHAC Estados Unidos alentaba a la gente a envíar hojas de papel negro a los faxes de las compañías relacionadas con HLS para mantener ocupadas sus líneas de fax hasta que recibían otro trozo de papel negro (Bin Laden no era nadie a nuestro lado, nosotros estábamos listos para atacar los toners de las empresas!). De nuevo, el gobierno no culpaba a ninguno de nosotros de enviar una hoja de papel negro por fax, si no por ser los “cabecillas” que adoctrinaban a la gente para envíar este tipo de faxes. El gobierno cogió a una persona que había enviado uno de esos faxes y durante el juicio dijo que no obtuvo la información sobre como hacerlo de la página de SHAC, y que ni siquiera había sido motivado por SHAC Estados Unidos para hacerlo, si no que lo único que le había llevado a hacer aquello era haber visto aquellas imágenes de un tipo golpeando a un cachorro en la cara.

Los cargos son incluso cómicos, y así me lo parecieron hasta el juicio, pensando que me podría librar de ellos. Después de todo no había sido acusado de haber hecho nada tangible. No fui a ninguna parte, ni toqué nada, ni dañé a nadie, ni robé nada ni dañé nada. Mi crimen, de acuerdo con el gobierno, fueron mis palabras. Las palabras que dije en charlas, y las palabras que publiqué en la página web de SHAC Estados Unidos y de la que el gobierno nos hace 100 % responsables a mi y a mis otros seis coacusados (sin importar que no sea prácticamente ni usar el Microsoft Word, así que imaginaos lo bien que se me puede dar el diseño de webs o la manipulación de software).

Juicio y Post Juicio

El juicio fue el ejemplo perfecto de que cuando las cosas pueden ir mal, normalmente van mal. Desde un abogado incompetente (podría hablar bastante sobre este tema), a una sustitución de última hora del juez, poniendo en su lugar a otra, cuya fama es de “intelectualmente cortita”, y el testimonio mas bizarro y prejuicioso sobre actividades de protesta realizadas en otros países antes de que SHA Estados Unidos ni siquiera existiese. El jurado nos odiaba desde el primer día, y la mayoría de ellos tenían familiares o amigos que trabajaban en compañías farmacéuticas, lo que no se tuvo en cuenta a la hora de valorar su imparcialidad. En nuestra defensa no tuvimos la oportunidad de explicar por qué nos oponíamos a la experimentación en animales, ni que el movimiento por los derechos de los animales es un movimiento político, o ni siquiera que la primera enmienda defiende este discurso.
Fue una experiencia horrible, por decirlo de un modo “suave”. Fue muy personal. El FBI tenía alrededor de 100 agentes trabajando en esta camapaña en el transcurso de dos años de investigación. Once gabinetes de abogados de los Estados Unidos colaboraron. En 2003 el teléfono de mi casa era el mayor objetivo de las intercepciones telefónicas en todo el país, incluyendo las actuales investigaciones sobre terrorismo. Alrededor de 8600 de mis llamadas telefónicas fueron grabadas (solo 50 fueron reproducidas durante el juicio, y en ellas solo hablaba de acciones de protesta, nada ilegal!), miles de e-mails me fueron interceptados (solo 5 fueron mostrados en el juicio, y en ellos solo discutía sobre protestas legales), mi basura fue registrada durante meses, y yo, junto con otras personas fuimos sometidos a vigilancia física (incluso mi abogado de Los Angeles). El juicio fue una violación extrema y una experiencia repugnante que me hizo apreciar mucho mas detenidamente lo que los históricos del activismo político han tenido que soportar, como por ejemplo Martin Luther King. El juicio me enseñó algo del gobierno que jamás olvidaré.

Después del veredicto del jurado, que nos declaraba culpables de todos los cargos fuimos enviados a una cárcel del condado a la espera de sentencia. Después de dos semanas dentro me fue concedida la libertad bajo fianza mientras se resuelve mi apelación para poder ir a vivir con mi madre. Estoy trabajando con un nuevo equipo de abogados para preparar la apelación, y aunque lo vea con optimismo aun hay mucho que hacer.

Según creo, la apelación se discutirá y se decidirá en el periodo de un año y medio o dos años. Los problemas son básicamente los errores judiciales inadmisibles, los testimonios prejuiciosos y de oídas, y el ataque constitucional a las leyes que se nos han aplicado y por las que hemos sido condenados. También es de gran importancia atacar legalmente el Acta de Protección de Empresas relacionadas con Animales, con la esperanza de que sea declarada inconstitucional y se elimine (sólo sirve para castigar tus motivaciones y tus creencias políticas, ni siquiera tus acciones). Por supuesto, hay un montón de otros asuntos legales muy importantes, pero son lo suficiendtemente complicados como para que no pueda incluirlos en mi apelación.

Acabar de una vez con este caso es importante para mí tanto personal como políticamente. Obviamente en el terreno de lo personal es porque no quiero ser enviado a la cárcel. Como máximo podría enfrentarme a una condena de 27 años de cárcel (cada vez que lo digo me siento tan frustrado por esta absurda condena sin haber hecho nada...). Podría haber robado o haber matado a alguien y me hubiesen condenado a menos años. Políticamente, este caso debe ser ganado en la apelación porque determinaría que cualquier organización puede hacer campañas de manera legal por los derechos de los animales. Las grandes fuerzas antianimalistas que hicieron fuerza para la creación de esa ley y de nuestro procesamiento están ahora haciendo fuerza para llevarse por delante a PETA y la Humane Society de los Estados Unidos. Esta acusación establece el marco legal para criminalizar a cualquiera que hable a favor del abolicionismo o la acción directa. Quizá si una ley como esta hubiese aparecido a mediados de los ochenta jamás hubiésemos visto emerger a grandes grupos defensores de los animales como PETA o La Ultima oportunidad para los animales, que poco a poco fueron haciéndose un nombre y participaron en la creación de una plataforma para el movimiento por los derechos de los animales.

Quiero ganar esta apelación, porque se que así Huntingdon será finalmente cerrado y el precedente que demsotrará que no importa el hostigamiento, la persecución o las investigaciones del FBI, ya que este movimiento siempre mantendrá el coraje y los activistas jamás podrán ser parados. La lección es que si podemos superar todo esto y volver a sacar nuestras cabezas a flote, no habrá compañía ni obstáculo que pueda detenernos.

Cómo Ayudar

Políticamente me han cortado las alas temporalmente, no puedo decirle a nadie que actúe en defensa de los animales que se encuentran en ese abismal laboratorio. La única manera en que mis coacusados y yo pedimos ayuda a aquellos que reconozcan la importancia de este caso es solicitando contribuciones al bote de apoyo para los costes legales. Como podéis imaginar los abogados son caros (especialmente los que son buenos). Tengo que ahorrar un montón de dinero para que mi abogado se ocupe de todo lo que venga después del juicio y la apelación. Realmente será de gran ayuda todo lo que se pueda aportar.

Todas las contribuciones a mi abogado pueden ser deducibles de impuestos. La Alianza por los derechos de los animales de New Jersey (NJARA, una organización animalista con 20 años a sus espaldas) ha puesto a disposición de la gente que quiera colaborar un bote de apoyo en mi nombre al que pueden ser enviadas las contribuciones. Ellos se encargarán de dar todo el dinero a mi abogado. También se pueden enviar cheques a NJARA con el texto “Kevin,s defense fund” a NJARA PO BOX 174, Englishtown, NJ 07726-0174

Gracias por preocuparos por nuestro caso y por leer este artículo

Siempre vuestro
Kevin


Discurso pronunciado en la Conferencia del Consejo Nacional de los derechos de los animales en agosto del 2006

Hola a todxs

Mientras vosotrxs estáis ahí sentadxs y cómodxs en éste fabuloso hotel, escuchando, aprendiendo y siendo expuestxs a ciertas realidades, yo estoy aquí, sintiendo envidia de vosotrxs, viendo reposiciones de Padres Forzosos en la casa de mi madre en Minneapolis, debido a mi arresto domiciliario.

Este no es necesariamente el discurso que me gustaría daros esta noche, pero me han enseñado duramente, mediante las pruebas de fuego a las que me han sometido, que la libertad de expresión en este país está lejos de ser una realidad, si no que mas bien se encuentra en un grave detrimento. Como podéis ver, el gobierno de los Estados Unidos quiere creer que yo y mis coacusadxs tenemos algún tipo de control sobre vosotrxs, y que esperáis pacientemente a hacer lo que os digamos. Y está claro que eso no es verdad, y a las pruebas me remito, si así fuese el mundo sería un lugar bastante diferente. Debo medir mis palabras, y controlar mi berrinche. No soy vuestro “líder”. Cada uno sois responsables de vosotrxs mismxs, y esa es la cualidad que poseéis que mas me atrajo de este movimiento compasivo.

Aun con mi procesamiento, el gobierno de los Estados Unidos está haciendo lo mejor que piensa que puede hacer para proteger a sus mandamases, y todxs vosotrxs estáis haciendo lo mejor que podéis hacer para proteger a lxs vuestrxs, aquellxs que sufren y los animales a los que la mayoría ignora.

Y vamos a dejarlo ahí.

Estoy seguro de que ya habéis oído bastante retórica combativa este fin de semana, y no necesitáis que yo me ponga ahora en ese mismo plan.
Sin duda tengo que admitir lo enfadado, frustrado y profundamente deprimido que aun estoy por lo que ha sucedido con nuestro juicio. Estar en arresto domiciliario es lo que conlleva. Pierdes muchas calorías y pierdes también varias botellas de vino, que poco a poco van terminándose, y no tienes posibilidad de hacer ejercicio. Uno de los pocos lujos perversos de una inminente pena de prisión es saber, por desgracia, que no hay ningún lugar mejor que la cárcel para un vegano para bajar de peso, y para desintoxicar el hígado.

Honestamente, tener estos pocos meses de libertad limitada han sido como una bendición. Pasar este gran tiempo con mi perro, mis amigos y mi pacientísima madre con este calor abrumador cedido por el cambio climático ha sido abrumador ( y no porque esté ignorando varias verdades incómodas). En mi horizonte mas inmediato están las nubes que amenazan con la tormenta de posibles condenas de prisión y todo lo que ello implica física y emocionalmente.

Está siendo duro.

Está siendo duro porque significa decir ciertos “adios” que duelen. Puede significar trágicamente perderme los últimos años de vida de mi mejor amigo y estar encerrado cuando cierre sus ojos por última vez. Puede significar también perder el amor mas romántico de tu vida, porque, olvidémonos de las promesas, diez años son muchos años para esperar a una persona. Significa no solo la soledad que sentiré durante las vacaciones, si no la culpabilidad que sentiré por mi madre, la cual depende de mi tanto para estar acompañada durante ese tiempo como para poder pasárselo bien.

Lo que está por venir significa muchas cosas y es preocupante para aquellxs que hemos estado bajo las botas del gobierno de los Estados Unidos, y esto lo digo metafórica y literalmente (sus pistolas se ven muy reales cuando están apuntándote a la cara). Creo que puedo hablar en nombre de lxs que se nos ha llamado SHAC 7 cuando digo que lo que mas ha conseguido aplacar este trauma ha sido el inmenso apoyo que todxs vosotrxs nos habéis brindado.

De las increíbles contribuciones económicas a las letras de apoyo que nos escribisteis durante nuestro tiempo en la cárcel. Por todo esto, desde lo mas hondo de mi corazón, quiero agradeceros todo lo que habéis hecho y todo lo que seguís haciendo.

Hasta que cada uno de nosotros pueda estar con vosotrxs de nuevo y pueda hablar tranquilo y con orgullo, os pido que nos recordéis a mis coacusadxs y a mi mientras esperamos a nuestra apelación.

Darius Fulmer es un Médico de Emergencias, un trabajo consistente en llevar a la práctica día a día sus valores de prevenir el sufrimiento y salvar vidas. Es también un gran escalador, un gran fan de Morrisey y extrañamente leal a su estado natal, New Jersey.

Andy Stepanian es un inconformista de la industria musical. Es uno de esos tipos que te pueden llegar a hacer realmente fuera de onda cuando te comenta qué es lo mas innovador porque es un gran conocedor de todo aquello que está a punto de saltar a la popularidad. Mientras espera a su sentencia se graduó en la universidad con un título en ciencias medioambientales y nada le gustaría mas que poder preservar las aguas de Long Island, donde suele ir a surfear.

Lauren Gazzola es una auténtica newyorkina. Tenaz y fuerte, podría haber sido una genial abogada. Estaba a la espera de admisión en la escuela de abogados, estando esta pendiente de la resolución de este caso. Aparte es bailarina, fan del arte y una amante incondicional de la buena comida italiana en compañía de sus amigos y su familia.

Jake Conroy es un pedazo de friki. Su fascinación por la música cutre , las películas de zombies y “las cosas que huelen mal” le han hecho que la gente le coja ¿cariño?. También es un artista talentoso y le encanta ir de acampada.

Josh Harper es realmente prolífico en cuanto a sus artículos y sus charlas sobre temas políticos. Es un orgulloso nativo del Noreste Pacífico que aun promulgando que la civilización debería volver a sus orígenes primitivos puede freírte los mejores donuts veganos que hayas probado y conseguirte todas las direcciones de los restaurantes Tailandeses vegetarianos de Seattle. Aparte de todo esto es el mejor chaval con el que podrías compartir una celda si algún día fueses encerrado en un manicomio.

Y yo, yo soy un capullo. Un capullo que adora a su perro Willy, un pequeño beagle.

Acordaos también, por favor, de las familias y los animales con los que vivimos y de los que nos vemos obligados a separarnos, y lo que es mas importante, seguid acordandoos de los animales por los que luchamos. Este no es movimiento basado en cosas abstractas y en figuras idealistas, es un movimiento basado en seres reales que sufren día a día.

Por favor, ayudadnos siguiendo la lucha no violenta en la que nosotrxs participamos por ellos.

Gracias por vuestra atención.
Kevin

Kevin se encuentra actualmente en prisión y se le puede escribir a:

Kevin Kjonaas:
#93502-01
Unit I
FCI Sandstone
P.O. Box 1000
Sandstone, MN, 55072

Para obtener mas información sobre él y el resto de sus compañerxs visita: www.shac7.com

 

 

 
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