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Carta de Jeffrey Luers
[traducido
por La Cizalla Acrata]
Es domingo de pascua, una celebración
extraña para mi ya que, después de todo,
es otra celebración pagana robada. Aún
así, estoy celebrando la vuelta de la primavera;
la emoción de nuevos comienzos, nueva vida, nueva
esperanza, otra posibilidad. La primavera es como un
brillante y hermoso amanecer tras una larga noche. Provoca
sonrisas en mi cara y alegría en mi corazón.
Es una época para plantar semillas esperando
que enraicen y crezcan. Para mí es también
un tiempo de reflexión, aunque tampoco es que
necesite excusas para ello. Estoy encerrado, así
que tengo un montón de tiempo libre para reflexionar.
Aún así, la mayoría de las campañas
y acciones en las que he participado se han gestado
casi todas en primavera. La primavera no es solamente
para amantes, también lo es para revolucionarixs.
Mis pensamientos de hoy están más centrados
en el pasado que en el futuro. Aunque creo que en parte
es debido al hecho de que, sentado aquí, recuerdo
las luchas y victorias pasadas, y me preocupa que algún
dia las olvidemos. Temo que olvidemos quienes somos
(o mejor, quienes éramos), de dónde vinimos
y por qué.
Recientemente me chocó el hecho de que me estoy
convirtiendo en uno de los de la vieja guardia de estas
luchas, lejos aún de ser un anciano pero ya no
una voz jóven. Las muchas cartas que recibo de
personas menores de 20 años me lo confirman,
y me hace sonreir la forma inocente que tienen de hacer
que alguien de 29 se sienta viejo. Pero eso es lo que
he estado pensando hoy, porque fue solamente hace diez
años que escalé ese abeto de Douglas llamado
“Happy” y cuando empezó la campaña
Fall Creek/Red Cloud Thunder, que creció y se
transformó en tantas otras cosas.
Observo las luchas de hoy y todo lo que está
ocurriendo y me doy cuenta que hemos avanzado desde
entonces: un proceso de crecimiento natural. Pero me
pregunto si como parte de ese proceso hemos dejado de
lado lo que somos. ¿Olvidaremos fácilmente
los cortes de carretera y las sentadas en árboles,
las batallas callejeras, las muertes de David Chain
y Carlo Giuliany y todo lo demás? De aquí
a 10 0 20 años, ¿qué se recordará
de nuestras luchas y sacrificios, o incluso de nuestros
fracasos?.
Observo las lecciones que no aprendimos de las luchas
por las libertades civiles y contra la guerra de los
años 60 y 70, algo de lo cual me siento igual
de culpable. Observo a lxs luchadorxs de esas luchas,
muchxs de lxs cuales siguen tras las rejas décadas
después, todavía luchando por sus creencias
y su libertad, todavía luchando contra el mismo
oponente contra el que luchamos hoy. Cuando evitamos
recordar el pasado, evitamos aprender de él.
Seguimos cometiendo los mismos errores y caemos presas
de los mismos trucos del gobierno.
Cualquier estudiante del cambio social o cualquier activista
informado sabe que la resistencia se da cíclicamente.
La historia estadounidense está llena de ejemplos.
El problema es que cada vez que recreamos nuestra lucha
con una nueva imagen o bajo una nueva bandera realmente
nos creemos que es nueva. Somos víctimas de la
creencia de que nuestra lucha es de alguna forma diferente
de todas las que vinieron anteriormente.
No me importa si de aquí a 20 años seré
recordado o no, al menos no como individuo. Pero lo
que si me importa es que nuestra lucha sea recordada,
y que no solo la recordemos nosotrxs. Quiero que se
recuerde por qué estábamos en las calles
luchando contra la policía y el capitalismo.
Me importa que recordemos por qué solíamos
arriesgar nuestras vidas sentados en árboles
con mal tiempo y largos inviernos. Me importa que recordemos
y honremos los sacrificios de lxs luchadorxs que dieron
tanto de sí mismxs permaneciendo en clandestinidad
y aquellxs que perdieron su libertad o sus vidas luchando.
Esa gente y esos movimientos nos representan a tí
y a mí. Representan todo por lo que hemos luchado
y todo en lo que creemos. Son la personificación
de nuestro movimiento, nuestro corazón y nuestra
alma. Por que, más allá de la teoría
y el deseo, ellxs son el sueño, y sin ellxs no
tenemos nada. Las luchas se reinventen una y otra vez
(esperemos que de forma evolutiva). Inyectadas con la
energía de la juventud, jóvenes idealistas
dispuestxs a tomar la causa.
Esta energía nos mantiene vibrantes, nos mantiene
vivxs, pero no nos encalla. Solamente nuestro pasado
colectivo puede hacer eso. Es fácil olvidar los
sacrificios, las luchas personales y dejar que los N30's,
los
Redwood Summers, los Génovas y Vails se diluyan
en recuerdos borrosos de otro tiempo. Después
de todo, el mundo no ha cambiado. Tristemente las cosas
no han ido a mejor.
Pero esos son monumentos a nuestras luchas. Son testigos
de nuestra determinación y nuestra pasión.
Hablan de nuestro coraje y voluntad de luchar y atacar.
Esos son los triunfos de nuestro movimiento, aunque
fueran cortos, porque en esos pequeños lapsos
de tiempo nos alzamos frente a la tiranía y escogimos
ser libres, escogimos luchar.
No es que nunca debamos olvidar. Es que debemos recordar
siempre. La lucha no empezó con nosotrxs, ni
la terminaremos nosotrxs. Es tan vuesta como mía,
es de ellxs y es nuestra.
Esperemos que las semillas que hemos plantado se conviertan
en los bosques antiguos del mañana. Veámosla
con la reverencia y el respeto que merecen.
Jeffrey “Free” Luers.
www.freejeffluers.org
Para escribir a Jeff:
Jeffrey Luers # 13797671
CCCI
PO Box 9000
Wilsonville, OR 97070
Estados Unidos.
Para saber más o conseguir
el documental subtitulado al castellano contacta con
el colectivo de tracutorxs La Cizalla Ácrata:
lacizallaacrata@yahoo.es o bajo-cero.org
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