En 1984 el movimiento de liberación
animal disfrutaba de un inmenso apoyo
social. En ese mismo año, los
grupos antiviviseccionistas hicieron
grandes liberaciones en seis laboratorios
de experimentación animal. Tras
un largo proceso de investigación,
se hallaron pruebas que evidenciaban
el desarrollo de prácticas horriblemente
crueles en centros como la Universidad
de Surrey, I.C.I., Unilever, en la Escuela
Real de Cirujanos, Bios y en Wickham
Research Laboratories. En varias ocasiones,
las pruebas extraídas fueron
retransmitidas en las noticias televisivas.
En una de ellas, un laboratorio fue
acusado de crueldad empleándose
como pruebas dichos documentos.
Las acciones también tuvieron
como consecuencia que 80 personas se
enfrentasen a cargos por actividades
criminales. Los procesos judiciales
no terminaron hasta el mes de Junio
de 1986. El 27 de Junio de 1986, en
la Corte de la Corona de Leicester,
veinticuatro personas fueron enviadas
a prisión con diferentes penas
que sumaban un total de cuarenta y un
años de encarcelamiento. Era
la sentencia final del proceso contra
un grupo de personas imputadas por su
participación en una acción
contra el multimillonario laboratorio
que la compañía Unilever
tenía en Bedford.
Esta obra pretende describir el crecimiento
experimentado por movimiento de liberación
animal desde principios de los setenta,
discute el polémico tema de “meter
los animales en la política”,
y explica detalladamente lo ocurrido
en los juicios que se produjeron tras
las acciones de 1984. Por último,
disecciona el desarrollo del Animal
Rights Milita, y muestra cómo,
conforme el apoyo social decrecía,
entre los activistas iba surgiendo una
cultura de acción.
En Marzo de 1986 la policía
hizo redadas en Sheffield, Liverpool
y Londres. Arrestaron y llevaron a juicio
a once personas a las que acusaban de
delitos relacionados con artefactos
incendiarios. A la mayoría se
les concedió la libertad bajo
fianza. Se espera que, sí se
les declara culpables, reciban sentencias
de entre cinco y ocho años de
cárcel (1). Ante hechos como
tales nos preguntamos qué camino
debe seguir un movimiento al que ya
no goza de tanta simpatía entre
la opinión pública.
Este libro es vital para cualquiera
que forme parte del movimiento por la
liberación animal o el de derechos
de los animales. Y sobretodo es fundamental
para aquellos que desean ver el fin
de la vivisección pero que detestan
el ideario de los liberacionistas de
animales radicales
1.- Este libro, incluida su introducción,
fue escrito en Agosto de 1986